Zimbabwe ha tenido una larga historia, como lo testifican los más de 6000 sitios con pinturas rupestres de entre 2000 y 5000 años de antigüedad y las masivas estructuras de piedra de Gran Zimbabwe, Khami y Dhlo-Dhlo. Se puede creer que en todo el continente africano, el único rastro de una civilización avanzada se encuentra en Egipto, pero las ruinas de Gran Zimbabwe no se quedan atrás y son el vestigio arqueológico más grande y más importante de toda la África negra, al sur del desierto del Sahara. En Zimbabwe también hay parques nacionales y la fauna africana está muy bien representada con una relativa abundancia. El Parque Nacional Hwange es el más grande y es, además, una de las últimas grandes reservas de elefantes de África, en donde se pueden llegar a ver hasta 100 juntos. Este parque se localiza al sur de las Cataratas Victoria, en la frontera de Botswana y tiene una extensión de casi 15 000 kilómetros cuadrados. La república de Zimbabwe se encuentra en una alta meseta entre los ríos Limpopo al sur y Zambezi al norte, con una cadena montañosa al este a lo largo de la frontera con Mozambique.

Imagen tomada de Flickr por babasteve
Los dos principales grupos étnicos son el Shona, ubicado en el centro y al este, y el Ndebele, ubicado al oeste. En el país se habla estos dos dialectos además del inglés. Existe una minoría blanca en el país, la cual dominó al país por décadas. Para obtener su independencia se necesitaron varios años de lucha y de guerrilla bajo una situación muy inestable.
El acontecimiento fue tan grande que el propio Bob Marley fue llevado a Zimbabwe para las celebraciones de la independencia, convirtiéndose en el país número cincuenta de África en obtener su liberación. La capital Harare, fue fundada en 1890 por la Pioneer Column. Es una ciudad tranquila pero con amplios boulevards y avenidas. El Museo de la Reina Victoria, ubicado dentro del nuevo complejo del Centro Cívico vale la visita por sus exhibiciones de vida disecada de la región de Mashonaland y demás exposiciones antropológicas. También vale la pena visitar la Galería Nacional de Zimbabwe en donde se exhiben varios artefactos al igual que máscaras y labrados. En su jardín se encuentran, al aire libre, varios ejemplares de la mundialmente famosa escultura de piedra de estilo Shona.
Otro museo importante es el Geológico McGregor. A sólo seis kilómetros de Harare ha sido construido el monumental Acre de los Héroes, que es un lugar de homenaje y sepultura para varios héroes de guerra y otros hombres distinguidos, quienes han sido declarados héroes nacionales. Siguiendo por la misma carretera, se llega al Parque Nacional Robert McIlwaine, cuyo atractivo más importante es el lago McIlwaine, principal depósito de agua para la ciudad de Harare. Las carreteras, a diferencia de las de la mayoría de los demás países africanos, son más afirmadas y deparan sorpresas. Uno también puede pensar que en el paisaje africano solamente se puede escoger entre desierto y jungla y una que otra sabana, pero en el Parque Nacional de Inyanga se encuentran cascadas, lagos y montañas. El bosque es muy tupido pese a la tala de árboles que está provocando una peligrosa deforestación. Aquí se encuentra el Monte Inyanga que es el punto más alto de Zimbabwe con 2500 metros de altura aproximadamente. Esta montaña es ideal para la escalada, la cual se efectúa en una hora y media en promedio. La recompensa esta vez sí que está en la cima y es la hermosa vista del vecino Mozambique.

Imagen tomada de Flickr por shirleygrant
La flora de la región es sumamente colorida y el clima bastante templado. Si marchamos hacia el norte, también encontramos otra recompensa: las Cataratas Victoria que ofrecen una de las visiones más espectaculares de este planeta. El río Zambezi se desborda a lo largo de casi 2000 metros, que es el ancho de las cataratas con caídas de agua en algunas partes de alrededor de 100 metros. La fuerza del agua se estima en más de 500 millones de litros por minuto durante la época de lluvias, proyectando nubes de agua hacia el cielo de unos 500 metros que provocan una lluvia “artificial”. El efecto del spray dio el nombre africano a las cataratas: Mosi-O-Tunya que quiere decir humo que retumba. El arco iris está permanentemente presente, siempre y cuando haya sol. Los turistas que pueden pagar el viaje en avioneta, pueden disfrutar de la vista aérea de este maravilloso espectáculo en un paseo que se denomina el vuelo del ángel. Hay muchas otras actividades y otros destinos que conocer en Zimbabwe, quizá sólo le falte salida al mar a este país pero por otra parte poseen el bellísimo Lago Kariba.


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Comentarios de “Zimbabwe, sin salida al mar pero…”
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