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Viajes de mar y alta montaña

Mar azul, montañas blancas
Cristina Torres
09:00h Viernes, 19 de mayo de 2017
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Mar azul, montañas blancas

En esta época se multiplican las propuestas de destino para disfrutar de las playas durante el verano. En España tenemos la ventaja de contar con muchas de las mejores playas del continente. Te las puedes encontrar en casi todas las ciudades costeras. Si te gusta un mar tranquilo, tipo piscina, solo que salada y flotante, acércate al sur y al este. Si prefieres un mar más bravío, busca cualquiera de las playas de la costa cantábrica, la costa gallega o las de la Costa Brava.

Pero, ¿por qué conformarse solo con playa si le puedas sumar la montaña? Te propongo tres destinos, los tres con características comunes: situados en el norte de España, con la posibilidad de acercarse a los Picos de Europa, formación montañosa paralela a la costa, a muy pocos kilómetros de ella, formada por tres macizos separados por profundos desfiladeros. De esta forma podrás disfrutar en tus vacaciones de la playa pero también de la montaña.

Estos lugares tienen una peculiaridad: cuando la bruma entra por el mar y cubre de niebla las playas, el sol brilla con toda su intensidad en lo alto de las montañas, de más de 2.000 metros de altura. Eso sí, el acceso a los macizos es a través de carreteras de montaña, bien asfaltadas pero bastante empinadas y con curvas, por lo que despacito y atentos. Pero no hay prisa ya que los recorridos están plagados de miradores a cada cual más sorprendente. Tienen similitudes pero también diferencias y peculiaridades que los distinguen.

De San Vicente a Santo Toribio

El destino elegido es propiamente de San Vicente de la Barquera a Santo Toribio de Liébana. Ambos localizados en Cantabria y distantes entre ellos por unos 50 km., a una hora de recorrido el uno del otro.

San Vicente de la Barquera cuenta con varias playas: la playa del Rosal es la más cercana al puente del Peral que atraviesa la ría. Junto a ella y casi interminable, de dos kilómetros, la playa de Merón. Ambas cuentan con acceso para minusválidos y esta última con bandera azul que acredita las condiciones óptimas del agua, su arena y de los diferentes servicios que se ofrecen. Más hacia el oeste están las De Gerra y Oyambre, esta también muy grande y con acceso para minusválidos.

La localidad tiene un Centro de Interpretación de la Naturaleza junto al faro y una buena oferta de restauración alrededor de la plaza típica, la calle principal y sus playas. Desde algunas de ellas y desde muchos miradores y lugares elevados se divisan los Picos de Europa que parecen atraer a quienes los contemplan.

Y hacia ellos nos encaminamos, nuestro objetivo es Potes en el Macizo Oriental, enclave repleto de puentes de piedra, casas medievales blasonadas con balcones y amplios aleros. Desde allí podrás ascender, en un par de kilómetros, al Monasterio de Santo Toribio de Liébana (este año, además, es Año Jubilar), ante él aparecen los Picos de Europa, como si estuvieras en un anfiteatro.

Pero puedes optar por trasladarte, a 20 km., al teleférico de Fuente Dé y acceder por su medio, en pocos minutos, al Mirador del Cable que te deja al pie de las montañas, a dos mil metros de altura, un balcón colgado en la pared vertical. Una experiencia inolvidable.

De Llanes al Naranco

Llanes es la capital costera del oriente asturiano, amante del cine (escenario de múltiples películas) con prados verdes, paseos sobre acantilados horadados por cuevas y subterráneos que expulsan a la superficie la inmensa potencia de las olas; y playas de fina arena en la localidad y su entorno, como si fueran pequeñas calas: la playa del Sablón, la del Puerto Chico y la del Toró.

Si te desplazas hacia el este, encontrarás el entorno natural de la playa de Cué, un espacio singular que recuerda de algún modo algunos paisajes asiáticos. Si, por el contrario te diriges hacia el oeste aventúrate en busca del famoso rostro de Cristo, en la pequeña península de Borizo, situada entre las poblaciones de Celorio y Barro. Pero, es mejor pedir información a los lugareños pues no es fácil dar con la imagen, ya que hay que jugar un poco con la perspectiva.

Llanes cuenta con una buena oferta hotelera y de restauración, con excelente repostería, sobre todo en el entorno de su cuidado y pintoresco casco antiguo, declarado conjunto histórico artístico. Y, por supuesto, con maravillosas vistas de los Picos de Europa.

Si la niebla cubre la costa, a tan solo doce kilómetros ya tendrás sol, en dirección hacia el Macizo Central de los Picos de Europa, a través de Arenas de Cabrales, unos 40 km. de recorrido, una hora aproximadamente. Lo ideal es llegar hasta Puente Poncebos. Desde allí se puede subir andando al Mirador del Naranjo de Bulnes, el recorrido más corto; o enfilar el desfiladero del río Cares, hasta Caín, una profunda garganta inigualable.

Otra opción es montar en el moderno funicular que te llevará al pueblecito de Bulnes, y desde él acceder, en poco tiempo, caminando por una senda de montaña al pie del Urriellu o Naranjo (Naranco) de Bulnes (denominado así por el intenso tono anaranjado que producen sobre su blanca roca caliza, los primeros rayos de sol del amanecer), auténtico corazón de los Picos de Europa. Si prefieres seguir por carretera toma la dirección ascendente hacia Tielve y Sotres y sorpréndete con pueblos mirador hacia el conjunto del macizo montañoso. Y date el gusto de probar y comprar el apreciado queso de Cabrales.

De Ribadesella a Los Lagos

Ribadesella es una villa señorial, también asturiana, llena de casas indianas, construidas por los emigrantes que hicieron fortuna en la América colonial, tras su regreso a España. Cuenta con la bonita playa de Santa Marina en forma de concha, de considerable longitud, y el paseo que la bordea. Los establecimientos de restauración se encuentran al otro lado del puerto en el casco antiguo, medieval y renacentista, de la villa. Con panorámicas muy agradables del mar y de los Picos de Europa, desde las alturas en las que ese asienta por el occidente El Faro y al oriente la ermita de La Guía.

Desde Ribadesella accederemos al Macizo Occidental de los Picos, en el que se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Covadonga, junto a la pintoresca localidad de Cangas de Onís con su característico puente romano (que en realidad es gótico) y que ofrece todo tipo de actividades al aire libre: barranquismo, descensos en canoa, rutas a caballo…

Desde allí puedes repetir el recorrido de la mítica etapa de los Lagos de Covadonga, de la Vuelta Ciclista a España, hasta llegar al Enol y La Ercina. Desde estos pueblos salen varias rutas, sendas de montaña, algunas cortas entre los lagos y otras más largas que te colocan sobre las cumbres de las crestas más altas del macizo.

¿Te animas con estos destinos en tus próximas vacaciones? Elijas cual elijas, cualquiera de ellos te sentará bien y te servirá para desconectar del día a día. Además, en estos magníficos pueblos podrás disfrutar de su maravillosa gastronomía, hacer rutas de senderismo, barranquismo, bañarte en sus playas… Puedes ir con la familia o con los amigos las posibilidades son infinitas. ¡Espero que disfrutes mucho de tu viaje de mar y alta montaña!

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