Magníficas playas, centros comerciales lujosos e infinidad de actividades culturales; carreras de autos, bicicletas y barcos; cruceros por los alrededores y el Caribe; variedad de centros nocturnos, restaurantes y hoteles de categoría; la oportunidad de realizar fructíferos negocios e inversiones, y una extensa comunidad de origen latino, atraen anualmente a millones de visitantes a esta famosa ciudad del sudeste de Florida.
Miami es el sitio más importante de la costa atlántica de Estados Unidos y se localiza en la Bahía de Biscayne, en la desembocadura del río Miami. La naturaleza es exuberante y subtropical, y la temperatura agradable durante todo el año; en invierno el promedio es de 21 grados centígrados y en verano de 28 grados centígrados.

Downtown Miami tomada de Flickr por anonymonk
Por ello, en décadas pasadas, la ciudad fue el centro vacacional preferido de los habitantes del resto de los Estados Unidos, y su economía dependía básicamente de la afluencia turística que alcanzaba su tope en la temporada invernal. Hoy en día, Miami es una ciudad cosmopolita, próspera y progresista, gracias al impresionante desarrollo logrado por el turismo, comercio, banca, industria, y agricultura, y a la actividad constante de empresarios de origen cubano e hispano en general.
El Gran Miami es hoy la concentración urbana más extensa del sudeste de la Costa Dorada de La Florida, y comprende a la totalidad del condado Dade: la ciudad de Miami, Miami Beach, el norte y sur de Miami, Coral Gables, Hialeah, Key Biscayne, Coconut Grove, Sunny Isles, y otros municipios. El Aeropuerto Internacional de Miami, ubicado a corta distancia de la ciudad, es importante centro de operaciones, pues decenas de líneas aéreas transportan a miles de viajeros al día con destino final en Miami, o que realizan conexiones hacia diversas ciudades de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica.
Por su parte, del muelle de Miami, principal puerto de cruceros del mundo, salen anualmente millones de pasajeros en recorridos turísticos hacia lugares como Puerto Rico, República Dominicana, Jamaica, las Islas Vírgenes, etc. El renombre de La Florida data de principios del siglo XVI, cuando en 1514, Pedro Mártir ubicó en su fértil territorio la mítica fuente de la juventud.
Los españoles fueron los primeros exploradores de la península, fundando colonias y misiones de efímera duración, entre ellas la actual Miami, en las riberas del río del mismo nombre. En los mapas, los colonizadores hispanos señalaron el lugar como Ayami o Mayami, nombre que tal vez provenga de las palabras indígenas “maiha” que significa muy grande y “mih” que significa es así.
Durante el siglo XVII, los españoles continuaron la colonización de La Florida en lucha constante con indígenas, ingleses y franceses. En el siglo XVIII se intensificaron los ataques de ingleses a los asentamientos hispánicos, tuvieron lugar los primeros enfrentamientos con las colonias americanas, y la península se convirtió en objeto de disputa, incluso del gobierno mexicano.

Miami de noche tomada de Flickr por Marole
Finalmente, en 1819, el Secretario de Estado Norteamericano, John Quincy Adams, y el ministro español Luis de Onis, iniciaron negociaciones para la cesión de La Florida a los Estados Unidos, que culminaron en Pensacola en 1821, cuando Andrew Jackson recibió el territorio de parte de las autoridades hispanas. En 1835, se construyó a orillas de la bahía de Biscayne, el Fuerte Dallas, con el fin de reunir a los Indios Seminales y trasladarlos a las reservaciones del oeste, pacificar la región, y promover la colonización.
Posteriormente en 1896, Henry Fagler extendió la línea del ferrocarril de Palm Beach a la zona, inició la desecación de los pantanos, el dragado del puerto, construyó el Hotel Royal Palm y fomentó el turismo. El 28 de Julio de ese mismo año se fundó de manera oficial la ciudad y medio millar de electores votaron por llamarla Miami.
En la época, gracias al ferrocarril, culminó el período de aislamiento y comenzó la historia de la ciudad y los intentos por difundir en el resto del país las bondades de su clima cálido y vegetación subtropical. De modo que, a finales del siglo XIX, Miami cimentaba su economía en las temporadas turísticas, a pesar del descenso provocado por los efectos de la guerra entre España y Estados Unidos, que a la larga fomentó las relaciones de la ciudad con Latinoamérica.
En 1911, Miami contaba ya con numerosos hoteles y lugares de recreo, e iniciaba una nueva época de prosperidad que favoreció la pavimentación de las calles, la construcción de aceras y otras obras públicas. A partir de ese año surgieron Miami Beach, en la isla al otro lado de la Bahía de Biscayne, unida a tierra firme por las carreteras Julia Tuttle, MacArthur, John F. Kennedy y Broad; al suroeste Coral Gables, prestigiosa comunidad construida por el empresario George Merrick que se caracteriza por el estilo mediterráneo, español e italiano de residencias y edificios públicos; Hialeah al noroeste; y Opa Locka, al norte de Miami.
La venta de tierras comenzó 14 años después, y miles de inversionistas lograron construir casas para disfrutar el agradable clima invernal y participar del rápido desarrollo de la ciudad. Al término de la Segunda Guerra Mundial, Miami recibió a miles de emigrantes europeos que contribuyeron al desarrollo comercial e industrial. El turismo, por su parte, se incrementó en el verano con la afluencia de visitantes provenientes de América Latina.

Metrorail tomada de Flickr por So Cal Metro
En la década de los cincuenta., la posición estratégica de la ciudad convirtió a Miami en escala obligatoria de los viajes aéreos trasatlánticos, lo que le confirió un carácter cosmopolita y favoreció la creación de nuevos empleos. Durante los años sesenta, la presencia de profesionales y trabajadores cubanos fomentó la creación de empresas financieras, comercios e industrias, fenómenos que atrajo a capitalistas estadounidenses del norte, consolidó la economía, y determinó la rápida expansión de Miami.
A partir de los años ochenta, a las autoridades de Miami emprendieron la renovación de edificios históricos y lugares típicos, la creación de nuevas atracciones, como el Metrozoo, y la inversión de millones de dólares para mejorar las instalaciones del puerto y el sistema de transporte público, de manera que en 1884 inició operaciones el Metrorail, tren elevado que une el centro comercial Dadeland con el centro de la ciudad, y en 1986 el Metromover. De ahí en más, el crecimiento de Miami no se ha detenido, como lo apreciamos en la segunda parte de este artículo.

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1 Comentario en “Miami, ciudad y clima ideales para el turismo Primera Parte”
MIAMI ES UN PARAISO, CIERTAMENTE LA ZONA HISPANA ES UN ENTORNO PARA DISFRUTAR, SUS PLAYAS, SUS CENTROS COMERCIALES, SUS HOTELES Y SUS GENTES, SON UN ABANICO DE COLOR Y DE HOSPITALIDAD PARA EL TURISTA. ME HE SENTIDO COMO EN CASA, GRACIAS MIAMI.