Uno de los destinos turísticos que todo viajero debería visitar es la región de Toscana en Italia y en especial la ciudad de Florencia, sólo hay que buscar hoteles en la cuna del Renacimiento en siglos pasados. Florencia vio la luz con un estilo de construcción bastante castrense, alentado por Julio César quien hizo del lugar un punto de concentración de experimentados guerreros en el año 159 antes de la era cristiana. La ciudad se encuentra situada en el valle del Arno y a orillas del río del mismo nombre. Como toda ciudad clásica, Florencia tiene su mártir. Se trata de San Minias, el cual fue decapitado en la época en que los cristianos eran perseguidos intensamente. Pero el hecho de su martirio no es tan simple, al menos no como la leyenda lo recrea. Se dice que Minias, recogió su cabeza y cruzó el río Arno para llegar a su ermita. Este lugar –como no podía ser de otra forma- se ha convertido en la actualidad en atractivo turístico bajo el nombre de Basílica San Miniato Al Monte, ubicado en el Mons Fiorentinus, uno de los lugares más elevados de Florencia.

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La historia siguió asistiendo la ciudad de Florencia y su mandato estuvo en varias manos, en una serie de sucesiones. Una gran marca en la línea histórica de estas coordenadas espaciales la marca el Renacimiento, que se da a partir de ciertos hechos –que a su vez sirven como materia de análisis- como la crisis de la iglesia, la peste o el tiempo dedicado al ocio y el patrocinio de gente talentosa como Miguel Angel para que tuvieran pista –en este caso lienzo- para desarrollar su arte.
Todo esto significó un replanteamiento de los valores y a su vez la valoración de los hechos y las obras del pasado. El tiempo siguió avanzando y el turismo entró en escena junto con el siglo XX. Un clásico es el Café Florencia Giubbe Rose y la Plaza de la República. También podemos hablar del Ponte Vecchio, un puente de piedra construido al estilo medieval y que se levanta sobre las aguas del río Arno. Este puente es un gran centro de compras, sobre todo de recuerdos y artículos de joyería, que los turistas suelen adquirir a su paso por la ciudad. Además un paseo nocturno por su camino es muy nostálgico.

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En Florencia también podemos visitar el duomo o catedral, sede del obispado de la ciudad. La Basílica de Santa María del Fiore es una excelente muestra que ha dejado la época maravillosa del Renacimiento. Su estilo es gótico y tiene un impresionante campanario de más de 80 metros de altura además de una hermosa cúpula que se puede ver desde varios puntos de la ciudad. En el interior del duomo, se puede apreciar una nave con sus dos pasillos, los que a su vez configuran una cruz para los ojos más despiertos. También podemos ver varias columnas en el interior, lo cual define las galerías del interior en donde a su vez podemos apreciar muchas obras de arte, varias de ellas dedicadas a los hijos ilustres de la ciudad o conocidos personajes que escribieron las páginas de su historia como Dante. A veces, entre tanta obra de arte, uno se pierde y no se da cuenta donde está parado. Error porque nos podemos perder el hermoso piso de mármol de la catedral, con distintas tonalidades que se bifurcan en distintas figuras.

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No podemos dejar Florencia sin haber visitado la Plaza Mayor, llamada la Plaza de la Señoría. En esta plaza suele reunirse la gente en un grato ambiente social y se encuentra bastante cerca de la catedral de Florencia. El protagonista de la plaza es el Palazzo Vecchio o Palacio Viejo que data del siglo XV. En el interior de este palacio podemos descubrir un museo maravilloso y de incalculable valor con obras de Miguel Ángel y Bronzino, entre otros. Su imponente figura da la impresión de ser una fortaleza medieval. Más allá encontramos el Corredor de la Señoría que data del siglo XIV. También podemos visitar el Palacio de Ugoccioni y su impávida forma de cuadrilátero. Además de las edificaciones, podemos apreciar las estatuas que adornan la plaza como el Marzocco y la Giuditta y Oloferne, las dos construidas por Doantello. También es llamativa la estatua de Hércules. Luego de este recorrido, aún quedarán para visitar muchos otros atractivos turísticos sin mencionar las actividades nocturnas que podamos realizar. Quizá lo mejor sea despedirse yendo al Bargello a apreciar algunas obras clásicas como el Baco de Miguel Ángel o el David de Donatello.


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1 Comentario en “Florencia, semillero de cultura”
[...] es que, en los últimos años, Florencia se ha convertido en una ciudad por demás turística. Una ciudad de museos y de iglesias a [...]