Al viajar a Londres, nunca imaginé que iba a viajar en el tiempo también. Recuerdo las historias que mi padre me contaba acerca de estatuas de cera que cobraban vida en las noches cuando se cerraba el museo. Entre sueños creía ver estas figuras, moviéndose y danzando entre ellas, otras cenando en un gran convite de gala. Y esas escenas quedaron muy al fondo del baúl de lo recuerdos que todo adulto guarda en su alma de niño. Pero es un nuevo milenio y los negocios nos hacen viajar hasta Londres, sin embargo el destino parece conspirar y nuestra cita se aplaza permitiéndonos un día más de estadía en esta ciudad y no escatimamos en descansos ni en gastos que se deban hacer. Casi de carambola, escuchamos el comentario de unas personas, apostadas en la mesa contigua de la pérgola de nuestro hotel. Parecen estar hablando de un museo. Sí, en efecto, increíble, es un museo con figuras de cera y se encuentra en el mismo Londres, a escasos minutos de donde estamos en esos precisos momentos. Se trata del Museo de Madame Tussaud y no me perdonaría el no visitarlo.

Imagen tomada de Wikipedia
La historia de este museo se remonta al nacimiento en Estrasburgo, Francia, de Marie Grosholtz, Madame Tussaud, en 1761. Su padre falleció poco antes de que ella naciera y su madre se trasladó con ella a Suiza donde trabajó como ama de llaves de Philippe Curtius, médico alemán, dotado de una extraña habilidad para modelar en cera.
Cuando el doctor Curtius se trasladó a París, Marie y su madre lo acompañaron. En 1770 inauguró una exposición de figuras de cera que alcanzó un resonante éxito. Marie había sido discípula suya desde muy temprana edad y en 1780 fue nombrada tutora artística de la hermana de Luis XVI en el Palacio de Versalles. Al iniciarse la revolución francesa abandonó el palacio para regresar al centro de París y fue obligada a realizar las máscaras mortuorias de las víctimas de la guillotina. El terror concluyó en 1794, año en que falleció del doctor Curtius, quien donó a Marie su exposición. Un año más tarde, Marie contrajo matrimonio con Francois Tussaud y hacia 1800 tenían tres hijos, dos niños y una niña. Aunque la revolución había concluido, en la exposición escaseaban los visitantes y Marie empezó a preocuparse por el éxito de su negocio.
En 1802 decidió trasladarse a Inglaterra y abandonó para siempre a su marido y a Francia. Durante las tres décadas siguientes recorrió todas las ciudades y poblaciones importantes de Gran Bretaña para presentar su exposición en los ayuntamientos y teatros, modelando nuevas figuras y supervisando las escenas. Hacia 1835, ya con 74 años a cuestas, estableció una exposición permanente en Londres. Su último trabajo, realizado en 1842, fue un autorretrato y la imagen en cera de esta diminuta e indomable mujer sigue presidiendo la exposición. Donó su colección a sus dos hijos varones, quienes en 1884 trasladaron la exposición a su actual emplazamiento en Marylebone Road. Desde aquella fecha, el renombre y la popularidad del museo han ido en aumento, hasta convertirse, desde mediados de los años ochentas, en una de las atracciones turísticas más visitadas de Gran Bretaña. En el museo se presentan cuadros famosos en tres dimensiones. Al principio había críticos que no consideraban eso como arte, pero desde la aparición de la escultura superrealista, las obras en cera reciben no sólo el respeto, sino la alabanza de los críticos.

Imagen tomada de Flickr por Derek’s Diadem
Para estar al día, los curadores del museo contratan hoy a los mejores escultores profesionales y buscan siempre en las escuelas de arte a sus futuros equipos. Aquí están representados en cera personajes del ámbito histórico, político, artístico, literario y deportivo como María Antonieta, Napoleón, Mozart, Beethoven, Enrique VIII, Kennedy, Indira Ghandi, Gorbachov, Thatcher, Alfred Hitchcock, Picasso, Liz Taylor, Michael Jackson y hasta Arnold Schwarzenegger. A veces, lo más complicado para los especialistas que hacen estos dobles en cera son los trajes de la época, pues temen a los desfases del tiempo y consultan a historiadores, bibliotecarios y sastres para estar al día. La seda, el terciopelo, los delicados encajes, las joyas, las medallas y condecoraciones son siempre resultado de una investigación a fondo. Cada año, cientos de miles de personas procedentes de varios continentes visitan este lugar lleno de fantasía de quienes trabajan en el Museo de Madame Tussaud, cuya creación se ha extendido a lo largo de más de dos siglos. Ha sido tal la fama y aceptación de este museo que ya cuenta con locales en Ámsterdam, Las Vegas, Nueva York y hasta Hong Kong. Salgo inmediatamente para allá.


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2 Comentarios en “El Museo de Madame Tussaud, la máxima colección de figuras de cera del mundo”
tengo 55 años naci un 25 de diciembre 1953 en mexico en la ciudad de monterrey nuevo leon. por lo que les pido si pueden agregar videos del museo ya que me es dificilisimo trasladarme a su pais mucho les agrdeceria que los agregaran atte. jesua sanchez perdon mi falta de redaccion.. espero su respuesta
Buenos días Jesús. Por el momento no es posible añadir videos pero te sugiero que pongas “Madame Tussaud” en el buscador de http://www.youtube.com y de seguro encontrarás muchos resultados. Un saludo
Antonio Martínez