Viajes

¿Cómo pueden competir los hoteles con la economía colaborativa de Airbnb?

La competencia hotelera ante el nuevo modelo de negocio del tipo Airbnb
Cristina Torres
11:42h Miércoles, 11 de marzo de 2015
0

economia colaborativa turismo

En muchas ocasiones hemos visto poner el grito en el cielo por el hecho de que la economía colaborativa se está apoderando de buena parte de los negocios que hasta ahora tenían bien delimitadas sus estructuras y objetivos. En el caso del turismo no se ha marcado una excepción, y sitios como Airbnb han estado plagados de críticas, e incluso las normativas que se han ido desarrollando han buscado eliminar la posibilidad de alquiler temporal de particulares. Aún pese a todo, los sitios que permiten los alquileres turísticos de casas y apartamentos singulares no hacen sino florecer y nos preguntamos si realmente el sector está preparado para afrontar todo esto.

Muchas veces, las quejas se hacen por el mero hecho de que no se quiere avanzar, de que se ha conquistado una posición muy cómoda en la que innovar es un riesgo asociado a un mayor esfuerzo. De hecho, para algunos empresarios de la hostelería, las posibilidades del sector son inmensas y tan solo hay que salir a explotarlas y olvidarse de que el sector lo tiene todo perdido. Perdido está todo cuando no se innova, como ocurrió ya en otros modelos de negocios. Pero si al cliente se le demuestra que se le puede dar justo lo que busca, la salvación está asegurada.

Los millenials y sus gustos

Quizás hasta hace pocos años, los hosteleros vivían en un mundo paralelo en el que la economía colaborativa se desarrollaba por un lado, y ellos, por el otro. En realidad, llevamos años viendo como los particulares alquilan sus pisos mediante estas plataformas, y muchos más viendo como las localidades veraniegas se llenan de turistas que le pagan a propietarios particulares por disfrutar de su vivienda solo por una temporada. No es nuevo. Pero el sector está en auge. Han cambiado las estrategias, se ha vuelto más visible y accesible, y sobre todo, tiene un público al que le entusiasma esa nueva fórmula para viajar: los millenials.

Esa generación que nació entre los 80 y principios de los 90 no solamente parece aquella a la que le tocará vivir peor que sus padres según dicen las estadísticas, sino la que está dispuesta a hacer que las marcas cambien completamente los productos y servicios que ofrecen, así como la manera en las que estos son ofrecidos. Los millenials no solamente buscan calidad y precio. Buscan otras experiencias que sus padres no valoraban y que en su caso son vitales para descubrir el turismo que realmente les interesa. Sin embargo, eso no implica que un hotel no pueda ofrecérselo, simplemente hay que cambiar el modo en el que se da el servicio para atraer a dicho cliente.

¿Y qué es exactamente lo que quieren los millenials? Los millenials se sienten atraídos por el mundo de la economía colaborativa por varias razones. Aunque el precio es una de ellas, no es la única, lo que da margen a los demás establecimientos a maniobrar para conseguir captarles como clientes. El trato cercano que tiene un particular, la sinceridad en las recomendaciones que le hace (no están plagadas de vicios comerciales como si podrían estarlo en un hotel), y la localización y comodidades que ofrece una propiedad particular es algo que de momento, hace que estos alojamientos tengan las de ganar. Pero ¿acaso un hotel no podría ofrecerles algo semejante?

Por supuesto que sí. Hay muchos hoteles cuyas localizaciones céntricas podrían competir en línea directa con los alojamientos de particulares, e incluso superarlos. Servicios alternativos como el parking para los coches, o alquiler de bicicletas para los huéspedes serían un plus con los que llamar a la movilidad que tanto gusta a los millenials y ponérselo más fácil a la hora de reservar. Lo mismo en el caso de la visibilidad. Los hoteles pueden gozar, por muy pequeños que sean, de grandes redes online en las que publicitarse y obtener reservas por esas vías. Solo hay que explotar el canal online. Por otro lado, el trato más cercano es algo que se puede cambiar. Si bien quizás a la generación anterior le gustaba más la formalidad y la distancia, a los millenials no le van demasiado estas cualidades, y tan solo es una cuestión de que el hostelero se adapte al nuevo panorama y al nuevo público. Para todo esto, también hay formación especializada que busca ayudar a quienes no saben cómo poner en marcha los cambios.

Seguramente si todos esos factores junto con el precio estuviesen más acorde con lo que las nuevas generaciones de turistas buscan, que además serán mayoría en el caso español a partir de 2017, los hoteles tendrían todavía mucho que destacar frente a otro tipo de establecimientos. ¿Y si se concentrarán las energías en apostar al cambio en lugar de criminalizar otras formas de turismo? Yo creo que sería mucho más productivo para todos.

Imagen: park sumi

Comentarios (0)

Se el primero en comentar.

Queremos saber tu opinión

Sscrbete a eViajado.com
Publicidad
Publicidad
Publicidad
© Copyright 2019, Blogestudio está gestionado con WordPress