La sola fonética de su nombre ya nos connota mucha energía, pero así es Bilbao en la realidad, una ciudad llena de energía y estilo, que ostenta el idioma más enigmático de Europa. Tampoco podemos dejar de pensar en la gastronomía y el diseño que caracteriza esta ciudad, además del buen fútbol y de una eficiente industria. La rivera del río Nervión sirve de asentamiento a varios negocios y fábricas, los cuales representaron mucha prosperidad durante la Revolución Industrial.
Este río sirve además para dividir a la ciudad en la parte antigua y la parte moderna. Hacia el este se levanta el casco antiguo de Bilbao, centrado alrededor del distrito de las Siete Calles, lleno de bares, restaurantes y cerca de las atracciones turísticas como el gigantesco Mercado de la Ribera. Hacia el lado oeste del río Nervión distinguimos la cara moderna de Bilbao con edificios representativos y que claramente contrastan la parte antigua.

Bilbao tomada de Flickr por betta design
Bilbao es la ciudad más grande del País Vasco, ubicado al norte de España, y capital de la provincia de Vizcaya. El paisaje urbano de Bilbao nos presenta dos sistemas de montañas de poca altura que sirven de fondo a este hermoso cuadro. El clima de esta ciudad es oceánico templado con lluvias a lo largo de todo el año. La historia nos refiere que el actual emplazamiento de Bilbao estuvo habitado hacia el siglo III antes de Cristo.
El siguiente hallazgo en la línea del tiempo han sido restos de murallas que datan de los siglos XI y XII. Diego López de Haró fundó oficialmente la ciudad de Bilbao en el año 1300, en el margen derecho del río Nervión. En 1443 se consagra la Iglesia de Antón, uno de los símbolos arquitectónicos más antiguos de la ciudad. Para el siglo XVI, el puerto de Bilbao se convierte en uno de los principales del reino español.
En 1602 Bilbao es nombrada capital de la provincia de Vizcaya. El siglo XVIII transcurrió entre apuros económicos y disputas entre hacendados y mercaderes que pugnaban por hacerse con el mayor poderío económico de la nueva ciudad. En 1808 el territorio de Bilbao es ocupado por los franceses antes de las Guerras Carlistas. Sin embargo, Bilbao supo aprovechar la Revolución Industrial que trajo el siglo XIX.
Así, llegó el primer ferrocarril a la ciudad y se fundó el Banco Bilbao, además de la Bolsa de Bilbao, sin mencionar las numerosas fábricas que florecieron durante estos años. Hacia finales del siglo XIX y comienzos del XX, la ciudad se embelleció con la construcción de paseos y alamedas, y nuevos edificios como el Palacio Consistorial, el Hospital de Basurto y el Teatro Arriaga.
Hacia finales del siglo XX, Bilbao comenzó a dejar atrás la industrialización y se orientó más hacia el sector servicios, sustentado en la inauguración de edificios y obras públicas como museos, torres y el metro. La mejor manera de llegar a Bilbao es a través del aeropuerto que lleva el nombre de la ciudad, ubicado a seis millas de la ciudad.

Teatro Arriaga tomada de Flickr por betta design
Para alojarnos en Bilbao podemos elegir el exclusivo Hotel Domine Bilbao Silben que tiene una hermosa vista de la ciudad. Una opción intermedia puede ser el Hotel Miró que es prácticamente un hotel-boutique, diseñado por Antonio Miró. La opción básica podría ser el Iturrienea Estatua, ubicado en el centro del casco antiguo de la ciudad. Lo primero que debemos hacer en Bilbao es dar un paseo a lo largo del río de la ciudad.
Podemos partir desde el moderno centro de conferencias y sala de conciertos Palacio Euskalduna Jaureguia y caminar hacia el este, siguiendo la ribera del río, la cual está adornada con hermosas esculturas e impresionante arquitectura moderna. En nuestro recorrido veremos la pasarela Zubi Zuri de Santiago Calatrava y el Museo Guggenheim. Este último de reciente apertura hace poco más de una década y poseedor de una tremenda colección de arte americano y europeo del siglo XX.
Luego hay que ir al Museo de Bellas Artes que cuenta con obras de El Greco, Goya, Gauguin, Picasso, entre otros. Otro museo para visitar es el Diocesano de Arte Sacro que tiene una muestra de artes y oficios religiosos que datan del siglo XII, incluyendo pintura y escultura de origen vasco. Luego hay que ir al Museo Marítimo Ría de Bilbao para conocer como vivía el puerto de la ciudad.
En seguida debemos visitar el Teatro Arriaga, de construcción similar al Teatro de la Ópera de París y perfectamente ubicado a orillas del Nervión. En las afueras de Bilbao, entre Las Arenas y Portugalete, debemos conocer el Puente Colgante. Podemos pasar por allí en góndola o simplemente atravesando el puente. Otra actividad para hacer en Bilbao es subirse al funicular desde la Plaza Funicular hacia los espaciosos jardines.

Museo Guggenheim tomada de Flickr por Aitor Las Hayas
Una vez arriba seremos testigos de una vista espectacular de la ciudad. También podemos tomar un viaje hacia San Sebastián, ubicado entre dos colinas alrededor de la hermosa bahía La Concha. El tour dura un día completo y se debe tomar el tren desde en la estación central Atxuri. Otro lugar de ocio es Plentzia, con unas bellas colinas que nos conducen hacia las playas.
Un lugar ideal para un fin de semana en donde tenemos muchos bares a nuestra disposición y exquisitos restaurantes para probar la gastronomía de Bilbao. En el casco antiguo de Bilbao encontramos la Plaza Nueva con sus 64 arcos. El lugar data de 1849 y ubicamos muchos cafés donde reposar. Finalmente hay que ir a la calle Licenciado Poza para pasear y saborear unas tapas, tartas de bacalao o anchoas a la parrilla.

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2 Comentarios en “Bilbao, ciudad llena de energía y estilo”
Como bilbaino amante de su ciudad, te felicito por tu comentario. Ya es hora de callar la boquita a quienes siguen diciendo que Bilbao es una ciudad fea y gris. Ya quisieran otras ciudades del estado parecerse minimamente a Bilbao.
Es muy cierto lo que dices Davis, Bilbao no tiene nada que envidiarle a otras ciudades. Gracias por tu comentario, saludos