Un faro extinto pero cuya luz aún sigue viva en la memoria universal, relatos de la vida íntima de Cleopatra, una biblioteca infinita, huellas de la soberbia de Alejandro Magno y Napoleón. Son éstos los atractivos intangibles de la ciudad de Alejandría, en Egipto, aquellos que perviven en el imaginario colectivo de la humanidad.
¿Pero cuáles son las razones que convocan a los viajeros contemporáneos a Alejandría?
Llegan a mi recuerdo las palabras de un eximio viajero referidas a la ciudad. Me confesó que si pudiera estar en aquel instante en otra parte del mundo, elegiría estar rodeado por el perfume de Alejandría, la ciudad en donde se mezclan mágicamente los aromas griegos, egipcios, musulmanes, judíos y cristianos. Efluvios de incienso y de mar, de azahares y ajonjolí, de pipas de agua, limoneros y pescado.
El viajero estaba nombrando uno de los encantos invisibles de la ciudad. ¿Pero qué huellas de su fabuloso pasado han sobrevivido al tiempo? La mayor parte de la Alejandría antigua está bajo tierra o en las profundidades del mar. A diario salen a la luz esfinges, columnas, obeliscos, estatuas, monedas, piezas del rompecabezas que es el pasado de Egipto.
Alejandría fue, es y será una ciudad de secretos, de indicios sepultados por la furia del Mediterráneo y los más de veinticinco terremotos que sufrió desde su fundación.
Un reconocido egiptólogo comenta que por años se desdeñó a la ciudad comometa para el hallazgo de piezas arqueológicas de importancia frente a otros sitios del Egipto faraónico como Guissa, Karnak y Saqqara. Afirma que paradójicamente esta ha sido la fortuna de Alejandría, pues sus tesoros aún permanecen intactos. Sorprenderá a quienes planeen su viaje a Egipto que además de bucear por los arrecifes del Coral del Mar Rojo, Alejandría los invita a visitar más de 7000 maravillas del mundo antiguo bajo el agua.
Entre los sitios de “buceo histórico” más destacados se encuentra la ciudad submarina de Heracleon. Se han conservado más de 120 ha. de la ciudad, con sus principales monumentos y un templo de estilo faraónico de la época ptolemaica. En el puerto Este de Alejandría es posible visitar la ciudad submarina de Cleopatra y su palacio. La particularidad de esta urbe antigua es que se haya mitad en tierra firme (la isla de Pharos) y mitad bajo el agua. También el Fuerte Quaitbay aloja tres interesantes sitios de buceo para descubrir embarcaciones de la era de Cleopatra y de la época romana.
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