A 462 km al noreste de Lima, Perú, en el departamento de Ancash, descansa Chavín de Huántar, un sitio arqueológico que 2.000 años antes de las conquistas de los Incas fue un centor sagrado. Julio C. Tello fue el primero en excavar Chavín en 1919 y se quedó perpelejo con las maravillas de esta antigua civilización. Fundado por habitantes del altiplano, este legado cultural, se realizó gracias a los artesanos especializados y los trabajadores encargados de construir el centro ceremonial.
Su monumental arquitectura y escultura religiosa se construyeron entre los años 900 a 200 a.c. aproximadamente. Entre las secciones se encuentra un montículo en forma de plataforma trunca, plataformas laterales bajas, un pequeño patio circular hundido, y una amplia plaza rectangular semi-subterránea.
El misterio de la cultura Chavín reside en su iconografía y su arquitectura, puesto que ls esculturas representan complejas composiciones de poderosos animales de rapiña que parece provenir de tradiciones del oriente de los Andes y de las tierras bajas del trópico. La pirámide trunca del Antiguo Templo fue diseñada de acuerdo con las edificaciones monumentales de la costa central, y el patio circular hundido tomó su diseño básico de los complejos ceremoniales de la costa central del norte. Todas estas características ya habían sido populares en la costa por lo menos mil años antes de que los habitantes de Chavín comenzaran a emularlas. Sin embargo, no se siguió la técnica de construcción ceremonial originaria de la sierra desde épocas anteriores al año 2000 a.c.
En lugar de representar la flora y la fauna de la región los artistas de Chavín esculpieron imágenes de caimanes, jaguares y águilas con cresta, muchas veces combinadas en híbridos; animales dominantes del en las tierras bajas tropicales.
Entre sus principales obras se encuentra el Obelisco de Tello, una escultura labrada en forma de prisma que funcionaba como centro de culto más que como ornamento arquitectónico. A pesar de que Tello lo descubrió en la amplia plaza rectangular de la sección más nueva del templo, es posible que ésta no fuera su ubicación original. El Obelisco es una de las pocas esculturas en las que se representan tanto plantas como animales. A un nivel básico, se observa una representación de un mito de la creación, en el cual una pareja de caimanes voladores ofrecen una serie de plantas domesticas pertenecientes a las tierras bajas, como la mandioca, ninguna de las cuales se cultivaba en la sierra de Chavín de Huantar.
Otra pieza emblemática es el Lanzón monolítico, una figura antropomorfa de cinco metros de altura que parece representar a un ser mitad humano, mitad jaguar, con los pies en forma de garras y cetros en las manos. La Estela Raimondi es otra de las obras maestras de Chavín. Se trata de una losa grabada en una de sus caras, que mide 198 cm de altura, 74 de anchura y 17 de espesor. En esta se presenta otro ser antropomorfo con los brazos abiertos sosteniendo una especie de vara en cada mano, por lo que se identifica la figura con una divinidad llamada “Dios de las varas”, figura que se repite en varias culturas andinas, y que se supone fue adorada en el Templo Nuevo.Al igual que la arquitectura, las esculturas religiosas no presentan características exclusivas de una sola región. Las imágenes tallas que adornaban las paredes de las plataformas y los muros de los patios exteriores también eran ajenas al ambiente natural del lugar.
Un principio básico de organización en el pensamiento indígena andino es que el cosmos está compuesto por una serie infinita de contraposiciones duales complementarias. En el Templo Nuevo, por ejemplo, las escaleras que llevan a la plaza rectangular se construyeron con dos tipos de bloques: granito blanco en la mitad sur y piedra caliza en la mitad norte. En la plaza rectangular al pie del templo se erigía una pequeña representación de la deidad principal del lugar. Esta porta dos conchas del Pacífico, una como símbolo masculino y otra femenino. En cada uno de los pares de columnas cilíndricas del portal del Templo Nuevo se encuentra la escultura de un ave de rapiña sobrenatural: en una un águila con cresta con una representación metafórica de genitales femeninos, y en la otra un halcón con una representación metafórica de genitales masculinos.
En Chavín, como en otros centros de poder religioso, una de las actividades centrales en las ceremonias y rituales era la ingestión de sustancias alucinógenas. Estas ofrecían los efectos de transformación buscados por los sacerdotes, chamanes y otros funcionarios religiosos, quienes servían como intermediarios a raíz de su presunta capacidad de convertirse en jaguares y águilas con cresta sobrenaturales. Se piensa que muchas de las esculturas, en particular las cabezas clavas insertadas en la pared de la fachada, representan estos procesos de transformación chamánica.
En las Galerías de las Ofrendas -cámaras subterráneas colindantes con el patio circular- se descubrieron cientos de vasijas decoradas y restos de alimentos exóticos, lo que sugieren la celebración de banquetes ceremoniales en esas áreas del templo. También se encontraron fragmentos quemados de huesos humanos, lo que llevó a creer en la posibilidad de ritos de canibalismo.
El templo de Chavín de Huántar se presentó a sí mismo como un centro cósmico en el cual se reconciliaban fuerzas opuestas y en donde se mantenía el equilibrio por medio de ceremonias religiosas. Desde sus inicios, fue un lugar en donde se unían pacíficamente diferentes unidades sociales locales. Su ubicación en el cruce de los caminos, junto con sus funciones más mundanas, lo llevó a convertirse en uno de los centros más importantes de intercambio y contacto cultural entre las regiones distantes. Chavín es un interesante exponenete de las primeras civilizaciones andinas.
Museo regional de Anchash
Es un museo pequeño por el cual deberíamos pasar antes de ir a Chavín de Huántar. Además, posee varias esculturas chavín. Encontraremos también piezas de la cultura Recuay. Las fotografías expuestas son un poco antiguas, pero todo el conjunto sobresale por el precioso jardín de estatuas. Los meses ideales para recorrer la zona son de junio a agosto
Ubicacion: Plaza de Armas.
Horario de atención: De Lunes a Sábado de 9:00 am a 6:30 pm. Domingos de 9:00 am a 2:00 pm
Precios: 1.45 USD
¿Cómo llegar?
Para llegar a esta maravilla deberemos iniciar nuestro viaje llegando primero a Huaraz, capital de la región Ancash, situado a 400 km de Lima y a 200 km. de la costa, a la cual se llega por una excelente carretera asfaltada. Se puede coger uno de los múltiples transportes públicos interprovinciales o bien contratar un servicio turístico específico para visitar la zona. También hay vuelos desde Lima hasta Huaraz.
Más información general aquí.
Información y asistencia al turista aquí.
Fotos: naya.org


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4 Comentarios en “Chavín de Huántar, Perú”
[...] empezar conociendo todo lo que conforman los países andinos: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia son países que por su diversidad causan una gran emoción y admiración por parte [...]
sta pagina ta hasta las caiguas vajen el precio de pasajs ah dos lucas pzz no sebna tan malos nosotras somos pobres… ROSA D. PEREZ LIENDO
Necesito saber sobre el tipo de ganaderia que se desarrolló en la Cultura Chavín
pues dejame decirte quie lacultura chavin es la mas hermosa quie esta ubicado en la zona de ancash…………..y es el orgullo del Perú …..el peru es un pais quie tiene muchashistorias ancesatrles y incaicas…sus hijos sesientes orgullosos de tenerun pais con muchas riquiesas paisajistas……………………………………….y ps les digo quie somos lo maximoooooooooooooooooooooooooooo