
El Teatro Colón, en Buenos Aires, es una de las casas de ópera más importantes del mundo. El actual teatro, el segundo con ese nombre, fue inaugurado en 1908 luego de veinte años bajo construcción.
El auditorio tiene forma de herradura, posee 2.487 asientos (un poco más que, por ejemplo, la Royal Opera House, en Covent Garden, Londres, Inglaterra), gradas de pie para 1,000 personas, y un escenario que posee 20 metros de ancho, 15 metros de alto, y 20 metros de profundidad. La acústica es excelente.
La sala cuenta con un enorme artefacto lumínico de 7 metros de diámetro, con 700 bombillas eléctricas; en su interior se aloja una plataforma especialmente diseñada para que puedan situarse en ella músicos y cantantes, logrando al ser usada en óperas un maravilloso sonido, que causa un poderoso efecto en los espectadores. La araña puede descolgarse hasta la platea para su mantenimiento.

En la parte anterior del proscenio se encuentra el foso de la orquesta, que puede albergar hasta 120 músicos. El foso puede ser elevado mediante un intrincado sistema de ascensores, hasta situarse al nivel del escenario.
El teatro Colón se encuentra enmarcado enmarcado por la amplia avenida 9 de Julio (técnicamente calle Cerrito) famosa por ser la más ancha del mundo, y las calles Libertad (donde se encuentra la entrada principal al teatro), Arturo Toscanini y Tucumán. Se ubica en el corazón de la ciudad, en un sitio que alguna vez ocupara la estación del Ferrocarril Oeste.
Antes de la construcción del actual Teatro Colón, se presentaban operas en diversos teatros, de los cuales el primer Teatro Colón y el Teatro de la Ópera eran los más importantes. La principal compañía que se presentaba en el Teatro de la Ópera se trasladó al Teatro Colón en 1908. Sin embargo, otras importantes compañías también brindaban funciones en el Teatro Politeama y el Teatro Coliseo, el cual inauguró en 1907.
Durante muchos años Argentina fue un país próspero, con una economía pujante, y el Teatro Colón fue visitado por los más importantes cantantes y compañías de momento, los cuales a veces proseguían hacia otra ciudad, incluyendo Montevideo, Rio de Janeiro y São Paulo.

A mediados del año 1850, con la floreciente opera interpretada por compañías de gira, la necesidad de un nuevo teatro se volvió obvia. Sólo en 1854, se presentaron 53 operas diferentes en la ciudad. El primer edificio del Teatro Colón, ubicado en Plaza de Mayo, se comenzó a construir en 1856 e inaugurado el 27 de abril 1857 de con la Traviata de Verdi, sólo cuatro años después de su estreno en Italia.
El teatro fue diseñado por Carlos Enrique Pellegrini, padre del futuro presidente de la Argentina, Carlos Pellegrini, y probó ser un exitoso proyecto por más de 30 años, con 2,500 asientos, y la inclusión de una galería separada reservada únicamente para mujeres.
Para la década de 1880, las necesidades de instalaciones más modernas fueron claras, y el edificio fue vendido al Banco de la Nación Argentina, los fondos obtenidos fueron utilizados para la construcción de una nueva casa de opera.
La construcción del presente Teatro Colón comenzó en 1889 bajo la dirección del arquitecto Francesco Tamburini y su pupilo, Vittorio Meano, que diseñó un teatro en el estilo italiano en una escala y comodidades que igualaban a sus pares europeos.

Sin embargo, las demoras continuaron debido a las dificultades financieras, las discusiones acerca de la ubicación, la muerte de Tamburini en 1891, el asesinato de Meano en 1904 y el fallecimiento de Angelo Ferrari, un empresario italiano que financiaba el nuevo teatro. El edificio se terminó de completar en 1908 bajo la dirección del arquitecto belga Julio Dormal, que realizó algunos cambios en la estructura y dejó su marca en el estilo francés de la decoración.
El teatro fue inaugurado el 25 de mayo de 1908, Día de la Patria de la Argentina, con la ópera Aída, de Giuseppe Verdi, dirigida por Luigi Mancinelli, y cantada por Lucía Crestani, María Verger, Amadeo Bassi, Vittorio Arimondi, Giuseppe Bellantoni y Berardo Berardi.
Rápidamente, el Colón se transformó en un teatro de trascendencia mundial, rivalizando con La Scala de Milán, la Opera de París, el Metropolitan de Nueva York, El Bolshoi de Moscú, el Teatro Nacional de Munich y atrayendo a los mejores cantantes de opera.
Con el paso de los años, el Teatro Colón ha albergado figuras de la talla de Titta Ruffo, Amelita Galli-Curci, Giacomo Lauri-Volpi, Arturo Toscanini, Jane Bathori, Enrico Caruso, Claudia Muzio, Richard Strauss, Stravinsky, Aaron Copland, Leonard Bernstein, Viorica Ursuleac, Maria Callas, Jon Vickers, Norman Treigle, Beverly Sills, John O’Sullivan, Renata Tebaldi, Alfredo Kraus, Plácido Domingo, Ástor Piazzolla, Kirsten Flagstad, Erich Kleiber, Luciano Pavarotti, Pavlova, Nijinsky, Nureyev, Plisetskaya, Barishnikov, Bocca, Guerra y Herrera, entre otros.
Con una excelente acústica, y modernas áreas de escenario, el diseño interior del teatro comprende un rico decorado en dorado y escarlata. La cúpula contiene frescos pintados en 1966 por el renombrado artista argentino Raúl Soldi durante los trabajos de renovación.

En los años recientes, dadas las circunstancias políticas y económicas de la Argentina, el Teatro Colón ha sufrido considerablemente por su acotado presupuesto, pero recientemente ha comenzado una etapa de lenta recuperación. El teatro actualmente atraviesa una remodelación por etapas, y las funciones se cancelaron a fines de octubre de 2006, para permitir una remodelación total. El Teatro Colon permanecerá cerrado hasta 2010.
¿Cómo llegar?
Ubicación: Cerrito 618, barrio de San Nicolás.
Colectivos: 7, 9, 10, 17, 23, 45, 59, 67, 70, 75, 99, 100, 106, 109, 111, 115, 140.
Subterráneo: Línea “D”, Estación Tribunales.


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1 Comentario en “Buenos Aires, el Teatro Colón”
[...] y quiénes los tiran pueden sentir, que tocan el cielo. Dos historias que en realidad son una, Buenos Aires y Madrid, todos buscan la felicidad, que para cada quien es diferente, pero para todos es una [...]