Brasil
¿Buscando el paraíso?, Salvador de Bahía tal vez es el destino que pueda cumplir con sus pretensiones, dotado de una rica cultura claramente marcada por la religión
Por
Juan Luis Pérez, en 16 de Febrero de 2009
...la bahía de todos los santos. allí las bahiazas se dedican a vender las ya famosas cintitas de la buena suerte, las “fitinhas do bonfim”. en un principio se confeccionaban con telas de seda de la medida del santo, actualmente se trata de tiras de colores, cada una corresponde a un orixa, y la tradicion dice que si uno se la deja atadas a la muneca hasta que se rompa sirven para cumplir tres deseos que el portador haya pedido. quien haya pasado por bahía en algun momento llevo las “fitinhas do bonfim” con orgullo en su muneca, al igual que los bahianos.
probablemente el visitante trate de asimilar esta cultura con una mayor predisposicion gracias a la gran hospitalidad de su gente, que hacen que cada persona que llega a su lugar se sienta como en casa. quienes habitan en salvador son denominados soteropolitanos, debido al gentilicio que procede del nombre griego soteropolis, que quiere decir justamente "ciudad del salvador", que en otros tiempos supo ser la capital de brasil. la poblacion es mayoritariamente mestiza, y es muy difícil saber si su ascendencia es de blancos, de indios o de negros ya que se han mezclado durante siglos y siglos, al igual que sus culturas y tradiciones, lo que le da al lugar un perfil algo místico.
justamente en bahía la religion se encuentra muy asociada a todo lo que tiene que ver con la supersticion. por muchísimo tiempo sus nativos no tenían permitido practicar el candomble, la religion que trajeron los negros de africa, de manera que tuvieron que crear una nueva forma para poder adorar a sus dioses sin que fueran descubiertos. es por eso que comenzaron a identificar cada fiesta catolica con la fiesta de uno de sus orixas. una de los ejemplos mas populares se da el 1 de enero, cuando los bahianos se visten de blanco para alabar a oxala, quien es para ellos el dios de los oceano...