En aquellas ocasiones en que la buena fortuna no nos acompaña, solemos adjudicarle al destino sobre la causa de estos acontecimientos, bajo la creencia absoluta de que en la línea de nuestra historia todo esta escrito de ante mano.
Mientras que cuando aquellos hechos son favorables a nosotros, es preferible decir que somos víctimas de la suerte. En las últimas horas, y con la enorme afluencia de informaciones me hacen hacerme la pregunta, que estar aquí escribiendo es por cosas del destino o simplemente suerte de haber hecho reserva de hoteles.
Puesto hace al menos un año habíamos tomado, junto a mi actual esposa, de casarnos y como lugar para nuestra luna de miel realizar un pack turístico que constaba visitar varias islas del Caribe, entre ellas Haití, que por lo que nos habían comentado no estaba muy explotada para el turismo, por el cual conservaba la naturaleza y belleza de sus playas.
El tiempo transcurrió y las fechas se fueron acercando, el inconveniente se dio lugar semanas antes de nuestro viaje, cuando desde la agencia nos confirmaron que por problemas de lugares en el vuelo no podíamos viajar en la fecha fijada, que era para el 9 de enero, pero si hacerlo una semana antes.
Por ese entonces resulto complicado y hasta problemático poder cambiar las fechas, y con esfuerzo y persistencia logramos hacerlo. Todo termino saliendo como esperábamos, el viaje fue increíble pasamos unos días en las mejores playas del Caribe.
Donde disfrutamos de la calidez de las aguas, que aprovechamos para hacer todo tipo de actividades, ya sea bucear, hacer snorkel y navegar por pequeñas barcazas en las zonas de los arrecifes coral. Sin contar de haber tenido la posibilidad de conocer las diferentes tradiciones de cada lugar que visitamos.
Es que durante nuestra estadía visitamos Isla Margarita, Haití, Cuba, Jamaica y Bora Bora y algunas otras más, todas nos brindaron un sin fin de detalles, no solo por sus paisajes sino también por la sencillez de su gente, que a pesar de los problemas que viven, algunos de estos sitios viven en extrema pobreza, son seres cálidos y hospitalarios.
Aunque debo dejar a parte que el Caribe no solo se destaca por sus bellezas naturales, puesto que su cultura y su gastronomía son características excepcionales. Los diferentes platillos de estas islas a base de pescado y la enorme abundancia de frutas, que eran presentadas en jugos, licuados y postres han constituido en parte para que este viaje fuese inolvidable.
Es por ello, que todavía no he podido responder esta pregunta que ronda en mi cabeza, ya que si no hubiese surgido este inconveniente aéreo y hubiésemos viajado en la fecha prevista, estaría contando lo grandioso de la luna de miel, o simplemente estaría?.
Fotografías de mweriksson y ajawin para Flickr



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Comentarios de “Suerte o destino hacen una luna de miel inolvidable”
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