Sevilla, Sevilla. Qué se puede contar de una ciudad que uno ha descubierto a diecisiete años junto con las personas con las que ha compartido hora tras hora once años de estudios, de recreos, de enfados y pacificaciones, de crecimiento espiritual y físico-personal. A una edad en la que la palabra amistad lo puede todo y uno está convencido que será así toda la vida. En que la risa es el pan de cada día y el pan de cada día no tiene sentido si no es compartido. Convencido de que un mundo mejor es posible. Sevilla es una ciudad en la que es improbable perderse porque la Giralda te recuerda siempre donde tienes que volver. Estés donde estés tienes un punto de referencia firme, como las creencias juveniles, que raramente son grises, sino blancas o negras.
Sevilla es la sana alegría de vivir.
Sevilla es el sol resplandeciente de la hora del aperitivo, el clarísimo color del vino llamado manzanilla cuyo efecto nada tiene que ver con la infusión del mismo nombre, el piropo interminable de los poetas callejeros que conducen los coches de caballos en el Parque María Luisa.
Sólo el Parque es ya uno de los tesoros de España, con el estanque de los Lotos inspirado en el patio de la Sultana del Generalife, el estanque de los Patos, el estanque y fuente de
las Ranas con sus cerámicas azules y finos surtidores que recuerdan la Alhambra, la fuente de los Leones y sus dibujos cerámicos, la glorieta de la Infanta Maria Luisa y su pérgola de ladrillo con bancos, la glorieta de Bécquer que a todas nos recordó los apenas estudiados románticos versos del poeta, la glorieta de los Hermanos Alvarez Quintero y su particular decoración de azulejería, la fuente de los Toreros con sus bancos de azulejos que representan escenas taurinas y tipos costumbristas, la glorieta de Cervantes cuyos bancos de ladrillo sostienen las escenas del Quijote diseñadas en la cerámica…y un sinfín de glorietas y plazas hasta llegar al Museo de Artes y Costumbres, de estilo neomudéjar, al Pabellón Real, neogótico flamígero y al Museo Arqueológico, de estilo plateresco.
Es una ciudad con encanto, como encantadores son sus habitantes. Ves sonrisas en todos los rincones, oyes carcajadas por doquier.
Fue curiosa la única tarde-noche que pudimos salir solas. Nos alojábamos toda la clase en el mismo hotel con sabor a antiguo, con forma de corrala y madera por todas partes. El pasillo era una pasarela con las habitaciones a un lado y la barandilla al otro. Prepararnos fue lo mejor de la velada. Nadie estaba en su habitación, no por mucho tiempo, por lo menos. Decidimos que nos vestiríamos con la ropa de las compañeras y todo era un probar y probar, reir y reir. Un fulard descolgado por aquí, un cinturón lanzado por allá, una pulsera que cambia de mano, un collar que va de cuello en cuello hasta que encuentra el más adapto…lo importante es que cada una de nosotras llevara algo del grupo. Las tablas de madera del suelo que unían las puertas abiertas de las habitaciones hacían tiquetear los tacones que iban en busca de una falda distinta para la camiseta de siempre. Recordar ese sonido mezclado a risas y grititos de júbilo que sólo las adolescentes saben emitir, es muy entrañable. Se me olvidó decir que eramos todas chicas, pues en aquella época en España los colegios religiosos no eran mixtos. Faltaba sólo algún año para que la ley cambiara esta realidad y la adolescencia empezara a adelantarse.
Salimos a la calle preciosas, pero sobre todo felices. En aquel momento lo que más nos importaba era lo guapas que estábamos. Lo que de verdad se nos ha quedado dentro y comentamos cuando surge la ocasión, es la alegría de tener una habitación dividida en muchos trozos, un vestuario único perteneciente a distintas personas, un objetivo común realizado dependiendo de la personalidad de cada una.
Ni que decir tiene que las tapitas de Sevilla nos parecieron fantásticas. De todas formas son casi un rito :
La opinión generalizada acerca del origen de la tapa es que procede de la costumbre de tapar el vaso de vino con un trozo de pan y alguna chacina siendo esta la forma en que se presentaba la vianda. La lista de variedades podría ser infinita, pero las más comunes son las de chacina, taquitos de queso, caña de lomo, jamón ibérico. A éstas se añaden los varios aliños: de melva, de pulpo, de pimientos, de huevas de pescado…hasta llegar a las “papas aliñás”. Siguiendo con la preparación en frío, no pueden faltar las aceitunas, las gambas o la ensaladilla rusa.
Este año se celebra “Sevilla 2008, Año del Guadalquivir” , manifestación caracterizada por 12 acontecimientos diferentes durante el año entre los que se encuentra la apertura de la ciudad al turismo a través del único río de España navegable para los cruceros Entre otros, destaca en abril el I Encuentro de Astilleros Históricos del Mediterraneo. El evento se celebrará en las Reales Atarazanas, con el objetivo de crear una red europea de espacios con usos culturales. Sevilla y sus Atarazanas se convertirá en el lugar donde se fundó esta red internacional.
Es de obligación nombrar el hecho de que Sevilla se puede alcanzar desde Madrid en tres horas del velocísimo tren AVE.
Del 3 al 8 de mayo, Sevilla acogerá el V Campeonato del Mundo de Natación de Aguas Abiertas FINA. La modalidad destaca por su dureza (los nadadores pueden estar hasta cinco horas en el agua) y por primera vez está incluida en las Olimpiadas. Al día de hoy el río Guadalquivir ha albergado dos Copas del Mundo, dos Campeonatos Europeos, ocho Copas de Europa y una Copa de los Países del Mediterráneo. El V Campeonato del Mundo de Natación de Aguas Abiertas FINA será la última prueba clasificatoria para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
En junio se abrirá el Costurero de la Reina, primera construcción neomudéjar de la ciudad de planta hexagonal con forma de castillo como Centro Temático Turístico. La información que se facilitará será acerca de las Rutas de las siguientes exposiciones: Iberoamericana del 29 y Universal del 92. Otro punto de información será genérico y ofrecerá un mirador al Guadalquivir y a su paseo.
Sevilla está viva. Su equipaje no está formado sólo de recuerdos del pasado (ver primera parte del video ), por importantes que estos sean (de la época árabe se conservan el minarete joya del arte almohade comunmente llamado la Giralda , el patio de los Naranjos y la puerta del Perdón de lo que un día fue mezquita y algunas salas del Alcázar) sino también de tanta fuerza para llevar a cabo amplios planes turísticos (ver segunda parte del video ). Cosas concretas, como el elenco de eventos del 2008 demuestra.
Por ejemplo, el 25 de marzo se ha presentado la XV edición de la Bienal de Flamenco , que tendrá lugar entre el 10 de septiembre y el 11 de octubre en distintos escenarios de la ciudad. Cincuenta y cuatro espectáculos, de los cuales venticinco serán estrenos.
Mundo, se puede llevar Sevilla dentro de sí toda la vida.
(Fotos: es.wikipedia.org)

Añadir a Del.Icio.Us



2 Comentarios en “Sevilla, la española”
[...] o a la cuna del caballo cartujano y famosa por sus vinos Jerez. En una hora y un cuarto se llega a Sevilla y añadiendo un cuartito de hora más a [...]
[...] Nacional de Doñana cubre parte de tres provincias distintas de Andalucía: Cádiz, Huelva y Sevilla (a 90 km de Matalascañas). Es uno de los espacios protegidos más importantes de Europa, con sus [...]