Entre las diferentes opciones que se pueden encontrar en el rubro de promociones viajeras y viajes baratos, había encontrado conocer Rotterdam en Holanda, un destino ideal ya que desde Alicante tenia un aéreo directo a esta ciudad.
En un principio la idea era llagar hasta allí, y de ahí moverme directo a Amsterdam ya que solo queda a unos 73 kilómetros, un poco distancia me separaría de uno de los sitios más importantes y estimaba la iba pasar de maravillas.
A poco de aterrizar en tierra holandesa me lleve una sorpresa verdaderamente increíble, esta ciudad que yo n había tenido en cuenta tenia una belleza particular, que no había contado, y que me atrajo a descubrirla antes de seguir camino ya planificado.
Por lo que rápidamente cambie un par de puntos en mi viaje, para pasar algunos días aquí, en la segunda ciudad más grande de Holanda, la misma que tiene entre sus características poseer el puerto más grande del mundo.
Recorrer sus calles, y contemplar sus estructuras permite maravillarse con las diferentes arquitectura, que van desde las más antiguas con estilos exquisitos y bien conservados y hasta los más modernos edificios que muestran de forma soberbia el encanto de la modernidad.
Así mismo y como parte de las atracciones para los turistas y visitantes estan sus museos, a los que debo remarcar que son muchos y con variadas temáticas.
Podría decirse que hay para todos los gustos, solo es cuestión de conocerlos y permitirse adentrase en las diferentes expresiones de arte, cultura y tradiciones, en simples palabras, dejarse llevar o fluir.
Algunos de estos centro que visite, y les dedique mi tiempo fueron el Museo Boymans van Beuningen, el Marítimo, con todas sus historias y expresiones navieras. Párrafo aparte para el famoso Museo de Historia.
Un lugar que me brindo la posibilidad de aprender mucho sobre este país, sus orígenes y ele enorme significado y peso que tiene el pasado, y que de manera sutil y fuerte influye en el presente moderno y mezquino.
Mientras que sin quedar atrás en mi paso por Rotterdam se encuentran monumentos como la Iglesia de San Lorenzo, que con su exquisita belleza y su aura armónica, pretende brindar a fieles y visitantes un pedacito de paz y tranquilidad.
Al igual que lo hacen, pero de diferente forma, el caminar por parques como Kralingse Bos, Het Park, Zuiderpark o por el mismo Plaswijckpark, en donde cada uno de ellos muestra ese enlace con la naturaleza, a través de los colores de flores y plantas.
Fotografias Flickr



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1 Comentario en “Rotterdam, la segunda ciudad más grande de Holanda”
[...] Fetichismo, sexualidad, prostitución, exhibición todo esto encerraría el famosos barrio rojo en Holanda, una imagen muy común, al menos así me lo imaginaba antes de conocerlo [...]