Europa, Relatos
Sicilia

Messina, igual que mi hermana

Una tierra hecha a su medida
Juan Luis Pérez
08:00h Sábado, 27 de junio de 2009
0

Cuando por fin pude conocer el lugar donde ahora vivía mi hermana, comprendí que ese sitio tenía mucho que ver con su historia.

Vista panorámica de la localidad de Messina

Vista panorámica de la localidad de Messina

Ella había sufrido, había perdido, se había levantado y se había puesto a andar nuevamente; tal como Messina, su nuevo hogar.

Localidad siciliana, que supo transitar la violencia natural de reiterados terremotos y tsunamis, que la obligaron a reconstruirse, desde las sombras hasta la luz.

En nuestras conversaciones telefónicas, mi hermana describía a este sitio como “su lugar del mundo”; vaya a saber porqué lo sentía así, me preguntaba yo.


Pero ahora, que ya había traspasado la puerta de ingreso a la región, empezaba a darme cuenta.

Los símbolos de Messina

Los símbolos de Messina

Tal vez no se pueda definir como una localidad, meramente, turística, pero, quien tiene predisposición, puede largarse a bucear y encontrar una serie de tesoros paisajísticos, que se mantienen en secreto.

Un día, mi hermana salió de viaje de trabajo y volvió diciendo que se mudaba; ella y sus tres hijos fueron a parar a Messina y la familia, entre ellos yo, no dejamos de preguntarnos porqué.

Nos había dejado, había prescindido de la ayuda de nuestra madre, para la crianza de sus hijos, y lo había hecho sin una pelea de por medio.

Ahora la tenía frente a mí, luego de dos años, y no tenía necesidad de preguntárselo, pues esa tierra, parecida a ella, me había dado la respuesta.

Messina es una de las franjas costeras más hermosas del Mediterráneo, aún cuando es una de las zonas sicilianas menos tenidas en cuenta por el turismo.

Mi hermana también había sido un poco así en la vida; aún cuando era la más bella de la cuadra, los muchachos no recalaban en ella.

Mis sobrinos se abarrotaron por contarme aspectos de su nueva vida allí. Sin embargo, aquello que me causó más fascinación, ocurrió cuando Felipe me contó que, de tanto en tanto, se iban todos a la playa y, de frene al Mediterráneo, mi hermana les contaba que, justo en ese lugar, se asentaban las sirenas que Homero describe en “La Odisea”.

A mi lo que más me gustó de aquella tierra fue su riqueza histórica, condensada en su patrimonio arquitectónico y natural. Por eso le pedí a mi hermana que me llevara a visitar la Catedral y la Torre Reloj, el Puente de Messina y el Museo Regional, todos símbolos de este lugar que supo resurgir.

A Gregorio, mi sobrino del medio, lo que más le gustaba era hacer pié en el puerto, por eso fue él quien ofició de guía en aquella visita.

La última semana, los cinco nos fuimos a las playas de Capo d´Orlando, con la intención de disfrutar de ese exquisito entorno. Entonces, cuando la tarde estaba cayendo, fui yo quien le pidió a mi hermana que nos contara la historia de las sirenas.

Los cuatro escuchamos atentos, casi sin darnos cuenta de que el sol había caído y se había hecho de noche.

Comentarios (0)

Se el primero en comentar.

Queremos saber tu opinión

Sscrbete a eViajado.com
Publicidad
Publicidad
Publicidad
© Copyright 2020, Blogestudio está gestionado con WordPress