Por largo tiempo habíamos estado buscando un lugar de diversión para una escapada de una semana y finalmente hicimos reservas de hoteles en Las Vegas. Aunque nos resulto difícil, lo logramos no íbamos un grupo de amigos a unas cortas vacaciones a las Vegas.
De aquí en mas, el resto ha de ser una aventura increíble. Puesto que éramos cinco amigos dirigiéndonos a la aventura y diversión en un lugar que por los dichos, era reconocida como la ciudad del pecado.
En nuestro primer día, solo nos dedicamos a buscar un hotel para alojarnos, aquí la diversidad es mucha, por lo que nos resulto casi imposible poder ponernos de acuerdo a donde ir, los hoteles son temáticos y con servicio de todo tipo.
Además de valores para todo s los bolsillos, que van muy asociados a las diferentes comodidades, si queréis con pileta, mini bar, habitación ambientada estilo play boy y demás hay un precio, que es bastante alto. Mientras que si lo que buscas es algo sencillo la cartera sufre menos.
Entre idas y vueltas conseguimos un sitio cómodo y no muy costoso. Por la noche como era de esperarse salimos a conocer Las Vegas y sus encantos, como el sensacional bouleard strep, donde se encuentran algunos de los famosos casinos.
Donde admito que entre trago y trago, perdimos unos cuantos Euros. Ahí creo que comenzó parte de nuestra aventura, en parte gracias al efecto del alcohol, fue que conocimos algunas señoritas, que en ese entonces nos parecieron geniales y hermosas.
El resto de la noche la pasamos paseando junto a ellas, recorrimos gran parte de las Vegas y sus calles más famosas. Hasta que llegamos a la una parte de la ciudad donde se hallan un importante numero de capillas que estan abiertas a toda hora, y donde con una módica suma de dinero puedes casarte.
Como paso, todavía no me queda muy en claro, pero tal vez fue la mítica imagen de Elvis, en uno de esos lugares que bajo el nombre de Graceland, me inspiro a probar como era estar casado.
Para ese entonces, la señorita que había conocido hacia unas horas, y de la cual no recordaba su nombre, me parecía ideal para practicar la experiencia de casarme en las Vegas.
Admito que la boda resulto muy bonita, al menos eso creo o recuerdo, pero por suerte mi enlace con esa desconocida duro un par de horas. Ya que por el contrario a la ley de España, en Nevada es posible conseguir un divorcio fácil en un par de horas.
Es decir, cuando recobre la conciencia y luego de haberme dado cuenta de lo que había cometido. Y por unos pocos euros pude deshacer de esa locura. Pudiendo seguir con las vacaciones y dejando este hecho como una simple anécdota.
Fotografia Flick



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Comentarios de “Casamiento y divorcio con una extraña en las Vegas”
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