Basílica de San Lorenzo: Una Iglesia para los Médicis
Trabajé intensamente todo el año 2000 para que el 2001 pudiera hacer un viaje a Italia junto a tres amigos. Mapas, mochilas, cámara de fotos, reproductor de música, intenciones de conocer y aprender en el país de la bota y reservaciones en uno de los más tradicionales hoteles en Florencia. De aquella experiencia, enriquecedora en todos sus ámbitos, creo que una de las más significativas fue conocer la Basílica de San Lorenzo en Florencia.

Básicamente, porque la ciudad florentina es cuna del arte renancentista y la que posee más obras pictóricas y arquitectónicas del Renacimiento. Pero para mí, la basílica representan la expresión total del estilo. La ciudad de Florencia fue el semillero de los artistas renacentistas.
Por sus calles caminaron y en sus talleres trabajaron lo más importantes pintores, escultores, artistas y arquitectos del Renacimiento, como Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Botticelli, Giotto, entre otros, lo que le significó ganarse el rótulo de Centro de la cultura y arte en Europa a finales del siglo XIV y hasta el XVI. El centro de la ciudad de Florencia fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Florencia está ubicada en la Región de Toscana, en torno al río Arno y allí, donde cientos de artistas del Renacimiento dieron sus primeros pasos, el desarrollo del arte renacentista en Italia y principalmente en Florencia está vinculado al impulso impuesto por la poderosa e influyente familia Medici. Tanto poder permitió que de su árbol genealógico salieran tres Papas, además de miembros de las familias reales de Europa.
Los Medici fueron banqueros y desde ese hegemónico lugar fueron el motor e impulso del arte renancentista y financistas o mecenas de los grandes artistas del estilo y la Basílica de San Lorenzo es una muestra de aquello.
La obra fue realizada sobre los cimientos de una antigua iglesia cristiana de origen romano consagrada en el año 393 a San Ambrosio y reconstruía bajo líneas romanas en el año 1060. La Basílica de San Lorenzo fue donada a la ciudad por Juan de Bici Médicis, gobernador municipal, comitente de la obra y precursor del poder económico y social de la familia en Florencia.

Esta Basílica durante 300 años la Catedral de la Ciudad y sólo a entrar en ella te das cuenta de la majestuosidad del edificio y la muestra del poder de los Medici. La obra está en uno de los barrios más concurridos de la ciudad, la plaza de San Lorenzo, lugar donde se ubica el Mercado Central, construido en el siglo XIX y levantado sobre la base de Vitro y acero. Esta parte de la ciudad permite ver la constante peregrinación al templo y a los cientos de Florentinos en sus actividades cotidianas.
La obra fue realizada entre 1422 y 1946 por el arquitecto Filipo Brunelleschi y terminada en 1970 por Antonio Manetti, a la muerte del primero. Juan de Médicis decide encargar el proyecto con la clara finalidad de mostrar la opulencia y la riqueza de la familia florentina y su predominio en la vida política y cultural en la capital toscana.
En términos arquitectónicos, la construcción fue realizada en piedra, utilizando mármol para los revestimientos decorativos y material de relleno en las bóvedas. Su diseño se realizó teniendo en cuenta las antiguas basílicas cristianas edificadas durante el Imperio romano por los fundadores de la fe católica. Es muy hermosa la alternancia del colorido, logrando una especie de bicromatismo muy común en la arquitectura tradicional florentina. La iglesia está inundada de luz para distinguir una claridad arquitectónica y no en media luz, dándole ese aire místico que tienen otras iglesias de la antigüedad.

Su estilo es lo clásico en las iglesias renacentistas: plantas de cruz, capillas adosadas a los constados, tres naves formadas longitudinalmente, techumbre e imagen perspectiva más aditelada, en donde se observan las estructuras libres con dos apoyos. La luz proviene de las ventanas y entra a raudales. Aún así, la presencia de óculos – lámparas empotradas en el techo – atenúa la luz provocando que las capillas a los costados sean oscuras. En suma, todo la construcción refleja el interés del arquitecto Brunesllechi por lograr armonía y proporción en la obra.
Maravillosas son las obras de arte de su interior. Encontramos trabajos de los artistas Rosso Fiorentino, Desiderio da Settignano, Donatello y Bronzino. La sacristía vieja, adosada a uno de los costados del transepto y que flanquea la iglesia fue hecha por el arquitecto Brunelleschi; la sacristía nueva fue realizada por el mismísimo Miguel Angel, uno de los grandes beneficiados por la familia Medici, quienes financiaron parte de su obra. La figura de Lorenzo de Medici es clave en la obra de Michelangelo. En el lugar de la nueva sacristía están ubicadas las tumbas de la familia Medeci, un lugar creado especialmente por ellos y para ellos.
Miguel Ángel también diseñó una librería Laurenciada ubicada a la izquierda de la iglesia, lugar en donde la familia Medici quería conservar sus preciadas colecciones de libros, papiros y manuscritos. Una colección invaluable de textos antiguos.

Al exterior del templo hay una fachada inconclusa hecha en piedra y ladrillo. Hacia el interior, la basílica muestra una contrafacha – obra de Miguel Ángel – que posee en la zona central un balcón sobre columnas corintias que resaltan la puerta principal. En el exterior la gente se sienta en las escalerillas que dan a la iglesia y sintiendo el poco viento que tiene Florencia en Verano. Un espacio único, histórico y popular a los pies de esta muestra grandiosa del arte renacentista.
La Bella Italia, uf… que recuerdos. El viaje a Florencia y la visita a la Basílica de San Lorenzo fue para nosotros un gran momento de aprendizaje. Sin dudas, ante tanta maravilla artística desarrollamos ampliamente nuestra observación. Florencia es la historia detenida en un momento histórico de la humanidad en donde el arte se transformó en un elemento de suma necesidad, proliferaron las más grandes obras de arte.
Si viajas a Florencia no olvides mirar por todos los rincones, algo maravilloso puedes encontrar. Ahora nos vamos a ver a la Fiorentina. ¿Podrías hacerme un favor? ¿Nos sacas una foto?, Click.
