Europa, Relatos
España

Barcelona, una ciudad conciliadora

A favor de los grises y en contra de los extremos
Juan Luis Pérez
08:00h Jueves, 30 de julio de 2009
0

Jamás para mí las cosas eran blancas o negras y, más bien, creía profundamente en los grises. Era una conciliadora nata, una acercadora de posiciones, una persona que se negaba a vivir en alguno de los extremos.

Vista aérea de Barcelona

Vista aérea de Barcelona

Por esa razón, también, mi estación preferida era la primavera y detestaba el calor sofocante y el frío congelador, así los viajes baratos que organizábamos siempre eran en primavera u otoño.

Me gustaba la sierra, antes que la playa y la montaña, pero podía, a su vez, pasar media estadía en cada uno de estos lados.

No me vestía ni de negro, ni de blanco, ni de rojo, ni de azul; en realidad no usaba prendas lisas, más bien me gustaban los estampados, los escoceses y los modelos rayados.


Por eso el día que, luego de una vida de trabajo, decidí jubilarme también decidí que iría a disfrutar de mi vida con parsimonia: un poco de descanso y un poco de ritmo.

Postales de una ciudad cosmopolita

Postales de una ciudad cosmopolita

De ese modo los primeros meses de esta nueva vida estuvieron destinados al descanso y, en una segunda etapa, me propuse viajar.

A la hora de elegir los destinos también yo optaba por basarme en los grises: ni un destino demasiado frenético, ni un pueblito en el que no pasaba nada.

Barcelona, quiero decirles, es el mejor lugar para las personas como yo. Lo supe luego de viajar por muchos sitios, en busca del centro ideal para mi postura de vida.

Barcelona es una ciudad gris, histórica y cosmopolita, en donde no hace ni frío, ni calor.

Fue el quinto lugar que visité, tras haberme decidido a emprender una etapa de viajes. Llegué en verano y me fui al término del invierno; tanto me gustó esa ciudad que se transformó en mi casa por algunos meses.

Por eso estoy en condiciones de decir que en verano el viento es cálido y en invierno es suave, pero nunca es furioso y demasiado frío.

De vez en cuando cae alguna gota, pero nada demasiado perceptible. Y eso es lo que más me gusta de Barcelona, que no hay lugar para los extremos que a todo ser humano le molestan.

Y no lo digo yo, lo dice mucha gente. Hace poco esta ciudad, situada en el nordeste de España, capital de Cataluña, fue elegida como la mejor de toda Europa. El Mediterráneo, claro, tiene mucho que ver con esta condición.

También la hermosa arquitectura (me gusta decir que es un museo-ciudad) y la Barceloneta que, aunque playa y no sierra, no dejé de visitar en toda mi estadía.

Sigo aún refrendando mi teoría de vida. Le sigo diciendo que sí a los grises y no a los blancos ni a los negros. Por eso me gusta Barcelona, una ciudad que hasta se encarga de conciliar entre dos polos climáticos.

Comentarios (0)

Se el primero en comentar.

Queremos saber tu opinión

Sscrbete a eViajado.com
Publicidad
Publicidad
Publicidad
© Copyright 2020, Blogestudio está gestionado con WordPress