¡Un calor insoportable!
Por Autor, el 21 de Febrero de 2008
Autor: Maria Victoria Alderete
En visperas de fin de año nos encontrabamos regresando a casa luego de haber festejado los quince años de mi sobrina en la localidad de Los Menucos ,en la provincia de Rio Negro,Patagonia Argentina.Se sabe que las temperaturas del norte son altas pero en esta epoca nos habia acompañado una ola de calor ,que hacia muy pesado el viaje.Dejando la ruta nueve para dirigirnos al norte de la provincia de Cordoba,la cola de una tormenta alertago el viaje pero a la vez nos dio un respiro con el incesante calor.Viajabamos cinco,nuestro amigo Carlos,quien conducia el auto,una de mis hermanas hacia las veces de copiloto y a la vez seguia atentamente el mapa tratando de no equivocar la ruta,en parte trasera mi hijita,otra de mis hermanas y yo intentabamos dormitar.Carlos habia encendido el aire pues al pasar la tormenta ,el calor se volvio a sentir.Pasamos Dean Funes, luego Quilino y asi un cartel nos indico que estabamos en “El Recreo”,provincia de Catamarca.
El extenso salitral que cubria ambos lados de la ruta ,de una blancura inmaculada, reflejaba los rayos del sol ,entonces dispusimos sobre las ventanillas los cobertores para evitar que el sol molestara aun mas.En un determinado momento intente tomar agua y la misma literalmente “hervia”,decidimos pues detenernos en el proximo parador.El calor se hacia cada vez mas asfixiante.Carlos aumento la velocidad pues en sus propias palabras habia que pasar lo antes posible aquella zona ya que nos llevaba como “Bob Esponja” cuando visita a “Arenita” y se queda sin agua.Mi hermana que viajaba en la parte de adelante ,pensaba en aquellos momentos como podia ser posible que el aire no nos estuviera rindiendo si el auto era nuevo.Los cincuenta kilometros antes del parador nos parecieron larguisimos .Al llegar alli ,cada uno de nosotros busco agua o cualquier liquido que nos ayudara a sofocar la temperatura del camino.Momentos antes habiamos apagado el aire y al abrir las ventanillas ,el aire externo no era tan caliente ,aunque parecia extraño no le pusimos atencion.
Casi veinte minutos pasaron , reiniciamos la marcha ,Carlos encendio el aire y otra vez la asfixia del calor.Unos pocos kilometros mas y el cartel ya indico :”Frias”,lugar donde la ruta se encuentra llena de palomas.Carlos volvio a acelerar y de pronto una paloma golpeo el parabrisas.Esto hizo reaccionar a nuestro extenuado amigoy trato de aumentar la graduacion del aire,mi hermana intento ayudarlo y saben que, fue cuando nos dimos cuenta que en vez de aire veniamos con! CALEFACCION¡ .No saben lo que nos reimos ,aplaudimos al conductor y le agradecimos a la pobre paloma que llego con nosotros pegada en el radiador.
