Prosiguiendo el viaje que comenzó con vuelos baratos y siguió en un coche rentado, al llegar a Kinlochewe nos desviaremos hacia Torridon. Muchos consideran que los paisajes montañosos entre estas dos ciudades son lo mejor de Escocia, pasando de un paisaje espectacular a otro. En Torridon alcanzaremos el mar y seguiremos la costa hasta Shieldaig.

Vista de Skye, Escocia
Casi llegando a Kishorn un desvío a la derecha nos indicará la posibilidad de ir a Aplecross, en cuyo camino se encuentra la subida a Bealach Na Boo. La carretera se cierra en invierno por sus fuertes pendientes, mientras que en verano está desaconsejada a autocaravanas y conductores sin experiencia. No es para tanto, y desde luego merece la pena.
Retomando el camino hacia Kyle of Lochalsh en no mucho tiempo llegaremos a Plockton, una bella población costera que cuenta con el atractivo añadido de disponer de un excelente restaurante en el pequeño apeadero de trenes. Nos encontramos ya muy cerca de Eilean donan Castle, quizás la figura más conocida de Escocia. Hay que reponer fuerzas y prepararse para la experiencia.
Eilean Donan es uno de los lugares más emblemáticos de Escocia. El castillo se alza en una isla donde confluyen tres rías, un enclave de singular belleza que lo ha hecho reconocible en todo el mundo y lo ha convertido en uno de los lugares más visitados de las tierras altas escocesas. Aunque el primer asentamiento conocido data del siglo VI, el primer castillo fortificado se construyó a mediados del siglo XIII para defender las tierras de Kintail.
Durante la época feudal, llegó a adoptar cuatro formas diferentes, y en 1719 quedó reducido a ruinas en un levantamiento jacobita. En 1911, el teniente coronel John MacRae-Gilstrap compró la isla y se propuso devolver al castillo su antiguo esplendor, proyecto que terminó dos décadas más tarde, en 1932.

Dunvegan Castle, Escocia
Tras la inexcusable visita del castillo, nos dirigiremos hacia la isla de Skye, a la que a veces se la califica como una “Escocia en miniatura”.
Para hacernos una idea global de cómo es la isla, empezaremos viajando hacia el norte recorriendo todo el litoral de la península de Troternish con preciosas formaciones rocosas. En Uig está el curioso Museum of Highland Life, que muestra como se vivía en la isla no hace demasiados años
Desde Uig podemos dirigirnos a Waternish Point, donde se encuentra Stein Inn, la posada más antigua de la isla, con vistas espectaculares al puerto. Un lugar con encanto, cerveza propia y más de 90 whiskys de malta.
Continuando por la costa oeste de la isla, podemos hacer una parada en Dunvegan, con su famoso castillo y bellos jardines y, por supuesto en el estremecedor Neist Point en Glendale
Camino de regreso hacia Portree merece la pena acercarse a Sligachan y a las cercanas y legendarias Cuillins. Por último, desde Sligachan nos dirigiremos a Bradford y tomaremos la carretera B8063 hacia Elgol, desde donde se aprecian unas vistas de la ría Scavaig y del paisaje al fondo que también muchos califican de las más bellas de toda Escocia.
Fotografías: Mickey Bean y jyryk58 en Flickr

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