Viajando en el Salento II. La Florencia del barroco.
Por María Clara Fuerte, el 4 de Abril de 2008
La italiana Apulia es el mar. Un mar que no permite que lo olvides. Sus mil tonos de azul y verde se imprimen en la retina y quedan registrados para siempre. Cuesta olvidarse de la playa y del solecito un día para ir a descubrir alguna de las múltiples riquezas de la región.
Nos encontramos entre Leche y Otranto, en la localidad marítima de Torre dell’Orso (marina de Melendugno), donde aún se conserva parte de una torre de vigilancia. El mar ha sido siempre en esta Apulia fuente de alegrías y de penas alternativamente.
En los días de cielo claro, en algunos puntos de la costa se puede ver Albania al otro lado del Mar Adriático y sentado en la roca, sintiendo el rumor del agua contra el tufo, da una extraña impresión. Se tiene una sensación de antiguo, en la cual se es consciente que entre un pais y otro, entre una cultura y otra, entre una economía y otra, entre un tipo de política y otra, existe una inmensidad de líquido que hay que atravesar. La globalización no entra en esta imagen, es como estar en otro mundo. Las horas pueden pasar sin que te enteres, si no es porque en esta tierra atardece muy muy temprano, especialmente para un español.
Hoy hemos decidido ir a Leche. Hay que visitarla con calma para poder observar, además de los numerosísimos monumentos que tiene, los portales barrocos elaborados en la clásica piedra arenosa de la zona. La Florencia del sur, la llaman, la Florencia del barroco,
la Atenas de La Apulia. La ciudad cuenta con nada más y nada menos que 40 iglesias barrocas. Una particular atención histórico-artística merecen la iglesia de Santa Cruz, el Duomo, el Palacio del Obispo, el anfiteatro Romano y el palacio de los Celestini.
Leche es la capital de la península salentina o Salento, parte suroriental de la Región Apulia.
Hablemos de sus inicios . Conoció un periodo de particular magnitud bajo la guía del Emperador Marco Aurelio. El núcleo ciudadano se movió a nord-est 3 kilómetros y tomó el nombre de Licea o Litium. La nueva ciudad floreció en época
adriana, fue enriquecida con un anfiteatro (medía alrededor de 102m x 83m y admitía más de 25.000 espectadores. Hoy quedan la arena, las gradas inferiores y parte de los muros externos. Está considerado monumento nacional) y puesta en comunicación con el Puerto Adriano (hoy llamado San Cataldo).
Después de una breve paréntesis bajo dominación griega, fue conquistada por Totila, rey ostrogodo y en el 542 estaba bajo la dominación del Imperio Romano de Oriente y así se mantuvo durante cinco siglos. Desde el siglo VI en adelante se sucedieron Saracenos, Griegos, Longobardos, Ungaros y Eslavos.
Fue la conquista Normanda a hacer renacer la ciudad como centro comercial y amplió su territorio hasta convertirse en la capital del Salento. De hecho el primer conde de Leche fue Tancredi, que era hijo del Duque Rugero de Apulia y también Rey de las dos Sicilias. A los Normandos siguieron los Esvevos y los Angioinos. A partir de Goffredo d’Altavilla (1053) los condes normandos mantuvieron allí la corte.
En el 1463 pasó a pertenecer al Reino de Nápoles bajo la monarquía de Ferrante de Aragón, que transformó la ciudad en « Sacro Regio Provinciale Consiglio Otrantino », haciéndola adquirir siempre más importancia, hasta convertirse en una de las más ricas y vivas culturalmente hablando de las ciudades mediterráneas. En este periodo se desarrolló el comercio con los mercaderes florentinos, venecianos, griegos, genoveses, albaneses y fue un importante centro cultural.
En el siglo XV sus actividades comerciales tuvieron una particular fortuna. En los dos siglos siguientes el Salento sufrió las incursiones turcas, al punto de hacer necesario, bajo el reino de Carlos V, la construcción de una nueva muralla, de un castillo y de la actual Puerta Nápoles.
En el 1630 se dió el via libre a la construcción de muchísimas estructuras religiosas. Durante la época española la ciudad se convirtió en una enorme obra al aire libre, debido a los numerosos edificios civiles y religiosos que privados, clero y congregaciones eclesiásticas se empeñaron en alzar, cada uno más hermoso e importante del anterior.
Hoy en día, la sala de recibimiento de la ciudad es la Plaza de San Oronzo, en parte ocupada por el Anfiteatro romano de los siglos I-II d.C. y descubierto a principios del siglo XX. En la plaza se encuentra la columna de San Oronzo, protector de la ciudad. De frente a la estatua se encuentra el armonioso palacio del Sedile, antigua sede del Municipio. Al lado de este edificio, que va desde el arco ojival gótico a la logia renacimental, pasando por la columna típica de la zona, surge la iglesia de San Marco. También la iglesia de Santa María de las Gracias se asoma a la plaza. En el centro, el escudo de la ciudad: la loba delante de una carrasca.
El barroco continua a reinar sin embargo en la magnífica y central Plaza del Duomo. Es de la época del Obispo Gerolamo Guidano. Se accede al patio a través de una entrada monumental realizada hacia el final del siglo XVIII por Emanuele Manieri. El arquitecto originario de la misma ciudad que quiso armonizar la decoración urbana, realizó, a los lados de los propileos, dos edificios gemelos. A la izquierda de la plaza se alza imponente el campanario, obra de Giuseppe Zimbalo, mientras que al centro está la catedral y un poco hacia atrás, el episcopio. A la derecha se encuentra el seminario.Donde dormir
Museos presentes en la ciudad y la provincia
Todos los castillos presentes en la provincia de Leche con la localización en el mapa y posibilidad de conectarse a otra página con la lista de todos los castillos presentes en la región Apulia (El castillo de la ciudad de Leche ocupa la parte central de la población y está formado por dos cuerpos trapezoidales irregulares concéntricos de distintas épocas. La parte más externa fue obra del arquitecto Giangiacomo D’Acaya y surgió alrededor del 1539. La interna sin embargo es de origen normanda y, según Ferrari, la ordenó construir Tancredi al final del siglo XII. Los bastiones que rodean el castillo poseen dos entradas: una hacia la ciudad y otra en el frente opuesto, ambas protegidas por un puente levadizo. Cada parte del castillo es rica de elementos arquitectónicos decorativos, la sala superior, grandiosa y altísima, de forma cuadrada, posee una bóveda sostenida por columnas adosadas a los cuatro ángulos. Actualmente el castillo mantiene su antigua estructura, pero necesita intervenciones de recuperación).
Continuará…
(Fotos: it.wikipedia.org)
