Dicen que hay una gran rivalidad entre Madrid y Barcelona y quizá tienen razón. Aseguran que madrileños y catalanes no se soportan, por no hablar del Real Madrid y el Barça y sin embargo yo, madrileña, me he sentido allí como en mi casa. Barcelona nos ha recibido siempre con los brazos abiertos, nos ha dado todo lo que era posible ofrecer.
Pertenecemos a un grupo de gente un poco loca que en vez de dejar a los niños con los abuelos se los lleva consigo de viaje y por lo tanto no podemos contaros la vida nocturna si no es muy superficialmente, pero del día disfrutamos como el que más. Visitamos la ciudad en un periodo extraño, agosto y no estamos nunca más de dos días, así que el criterio que seguimos es dedicarnos cada vez a explorar con gusto una o al máximo dos características de la ciudad.
El primer año nos decidimos por la Sagrada Familia . Para quien esté de nuevas, es un templo a cuya construcción el arquitecto catalán Antonio Gaudì dedicó la mayor parte de su vida. Gaudì observaba la naturaleza y traducía sus secretos en columnas, torres, techos. Su creación es muy entretenida para los críos, que son grandes amantes de los animales, y afascinante para los adultos, que no están acostumbrado a tal despliegue de imaginación en algo tan serio como una iglesia. Por ejemplo, la idea que quería dar con las columnas que soportan el edificio, es el de los árboles de un bosque, uno distinto del otro, ligeramente torcidos, con las ramas que a un cierto punto despliegan el vuelo hacia la luz. El efecto final del techo dicen que será lo que se vería si uno se tumbase de día bocarriba encima de la hojarasca: tendremos que volver dentro de unos cuantos años para verlo. Fué divertido y algo cansado subir todas las escaleras disponibles hasta entonces observando las caprichosas formas, las palomas, las bolas de colores y curioso sentir al final el efecto que desde arriba hace ver una iglesia de esas dimensiones en construción.
En el sitio “Gaudì e il modernismo en Cataluña”, la web más completa acerca de este argumento, se pueden observar fotos que dan una idea clara de las diversas fases de construcción del templo.
La siguiente meta fue una obra del mismo arquitecto al aire libre: el Parque Güell. En el centro de una doble escalinata, un enorme lagarto o dragón da la bienvenida a los visitantes. Se puede observar que la decoración de toda esta zona está realizada con el revestimiento que tantas veces utilizó en sus obras: baldosas rotas de forma irregular y a menudo de colores, que se acomodaban perfectamente a las superficies curvas que creaba el genial arquitecto. Gaudí aprovechó las irregularidades del terreno, creó senderos que cubrió con soportales sostenidos por columnas inclinadas. A pesar de la aparente delgadez de éstas, que recuerdan troncos de palmeras, han resultado de una extraordinaria resistencia a las agresiones meteorológicas. Al emplear las propias piedras del lugar, consiguió que la arquitectura fuera parte integrante del paisaje natural. En el proyecto del parque Gaudì, patrocinado por su gran mecenas Eusebi Güell, pudo volcar toda su fantasía en completa libertad. La UNESCO lo nombró en 1984 monumento artístico de protección internacional.
Una vez vistas estas dos obras, nos habíamos convertido en verdaderos seguidores de ese genio tan peculiar. En las siguientes visitas continuamos buscándolo por toda la ciudad. Nos encanta ver en La Pedrera las exposiciones gratuitas que organiza a veces la Caixa porque son interesantes, pero también porque admirar ese patio una y otra vez es una gozada.

Ahora la Fundación Caixa Catalunya ha organizado unas sesiones de cine “La Escola de Barcelona y la modernidad cinematográfica en Cataluña ». L’Entresòl de La Pedrera. Información y reservas en el 902 400 973. Entrada gratuita.
Otra posibilidad gratuita que ofrece ahora la ciudad es «La historia más bella del Cosmos» : una exposición de 900 metros de longitud que recorre todo CosmoCaixa. El visitante hará un viaje a lo largo de los tiempos desde el origen de la Tierra, hace 4.500 millones de años, hasta la actualidad. ¡Con cada paso recorrerá 5 millones de años de la evolución biológica!
Horario
Grupos escolares: laborables de martes a viernes (curso escolar)
Público general: de martes a domingo y festivos, de 10.00 a 20.00 h
Hemos visitado el barrio gótico, el Tibidabo y su pequeña virgen negra, las Ramblas, el puerto, la zona olímpica y distintos parques donde los niños pueden contar con juegos originales y los padres con la seguridad de que son juegos que siguen las normativas en vigor y además algunos desarrollan las capacidades sensoriales de sus hijos. Pero Gaudì se nos ha quedado tan dentro que volvemos a él en cuanto tenemos ocasión.
En el sitio arounder podeís hacer una pequeña visita virtual de las distintas zonas de la ciudad. Contadme si a vosotros no os sucede lo mismo.
Un día subimos a un autobus decididos a pasar el día en uno de los lugares que no conocíamos de Barcelona: la playa. Preguntamos a una señora que, encantadora, con el mapa en la mano, nos convenció de bajarnos antes para ir a conocer el mercado de Santa Caterina y la Catedral (http://www.catedralbcn.org/, además de un parque de cuyo nombre no me acuerdo (Publico las fotos, de modo que si algún barcelonés lo reconoce nos pueda escribir un comentario con el nombre. Como indicación puedo decir que está muy cerca de la playa y que en él a un cierto punto uno se encuentra un Mamut de tamaño natural).

Se lo agradecimos un montón, pues luego tuvimos oportunidad de leer toda la polémica que había levantado la construcción del mercado y saber que su modelo había estado expuesto en el MOMA de Nueva York entre las obras de arquitectura contémporanea española más importantes de los últimos años. El tejado es fantástico y las ventanas internas que siguen su forma también. Pasamos un día muy entretenido y relajado. Al final llegamos a la playa sólo por la tarde, pero mereció la pena.
Todos los museos que os puedan interesar y cualquier información turística la encontrais en el sitio del Ayuntamiento, incluídos el Museo de Picasso y la Fundación Miró.
Viajar abre siempre nuevos horizontes. Dejo Barcelona siempre con buen sabor de boca y con la firme intención de, a través de las distintas etapas de mi vida y con toda la calma que mis circunstancias familiares requieran, conocer las de Gaudì. Como yo, él sentió una gran atracción por la arquitectura mudéjar del Medievo, aunque sus motivos fueron seguramente distintos de los míos. Cada vez que uno abandona una ciudad debería llevarse consigo un sueño, una nueva meta. El mio es no morirme sin haber visto “El Capricho”, la casa que Gaudì realizó en Comillas, Santander, inspirado en el arte mudéjar.
(Fotos artículo: María Clara Fuerte)

Añadir a Del.Icio.Us



6 Comentarios en “Mi querida Barcelona”
[...] por los sublevados catalanes durante la rebelión de Cataluña de 1640. Tras la rendición de Barcelona ante el rey Felipe IV, la Generalidad de Cataluña se trasladó allí. La firma de la Paz de los [...]
[...] fuimos hacia Barcelona contentos de haber elejido este punto entre Cannes y Niza para hacer nuestra parada. Allí, como [...]
[...] Barcelona están los Hoteles Claris, Granados 83, Balmes, el Derby, el Astoria y el Gran Derby. El encanto [...]
[...] Air France desarrolla aun más su servicio para discapacitados, Sol Meliá adquiere el hotel Sky en Barcelona. También se habla sobre el Festival de Música Sefardí en Córdoba, el Festival Nacional de [...]
[...] Hoteles Abba en España se encuentran Sevilla, Madrid, Salamanca, Alicante, Valencia, Castellón, Barcelona, Huesca, Formigal, Burgos, Pamplona, San Sebastián, Bilbao, Santander y Gijón. Próximamente [...]
[...] sobre la vieja estación de Morón, sobre los Trenes de Cercanías de Asturias, Málaga, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Murcia, Cantábria, Valencia y muchas más notas sobre trenes en todas las [...]