General

Me voy al pueblo

Por María Clara Fuerte, el 18 de Abril de 2008

Este es el viaje que la mayor parte de los españoles han realizado al menos una vez en la vida. Es siempre el más simple, pero también el más entrañable.
Es un viaje que a menudo no se ilustra con fotos, pues conoces tan bien las cosas que ves que no crees necesitarlas. Quizá las haces a las gentes que lo habitan o que lo viven contigo, a tus amigos y a tu familia, pero a menudo tampoco a ellos porque forman parte de ti y no escapan. Puedes volver cuando quieras y ellos estarán allí con los brazos abiertos.
A veces tu pueblo ni siquiera es tuyo, quiero decir que no has nacido allí, ni tu familia ha nacido allí. A lo mejor tienes una casa donde vas todos los veranos o algún fin de semana desde hace años. O ni siquiera eso. Quizá un amigo tenía un pueblo y tú te has aficionado tanto a acompañarlo que sus gentes te han adoptado y tú te has convertido en parte integrante de algo, aunque vayas sólo a veces. En este caso raramente se dice me voy al pueblo, sino me voy a … y el nombre del sitio abreviado, el nombre de familia, digamos, casi el apodo para los amigos. Y todos los que escuchan saben que es como tu pueblo, pues hablas a menudo de él.

Colmenar Viejo ganaderia bovinaA veces una casa representa un pueblo entero. Es un sitio al que se vuelve, en el que se comparte, en el que surgen dificultades precisamente por el hecho de tener que convivir hermanos, cuñados, madres y suegras (buenas y menos buenas), los amigos de los hijos o de los sobrinos…realidades y culturas diferentes en un espacio limitado y casi siempre insuficiente. Estas cosas bizarras se hacen en verano, pues la gente está casi siempre fuera, en el campo, en la playa, en la piscina y el tiempo de convivencia real se reduce mucho en comparación a lo que podría ser en invierno. No siempre es fácil, pero algo tiene que haber, pues muchos volvemos año tras año.

A veces tu pueblo es simplemente la vista serena de un paisaje visto desde una terraza teniendo alrededor, pero no necesariamente al lado, la gente que más quieres en este mundo.

O la oportunidad de tomarte un aperitivo con los amigos que te conocen desde que eres pequeño y hablar en el jergo que el grupo creó una vez y que ahora sirve sólo para sonreir recordando viejos tiempos.
O una piscina donde has visto pasar las cigüeñas mientras hacías la estrella y en la que has pasado las horas muertas hablando de esto y de aquello, jugando en el agua con primos, hermanos, amigos…

Mi experiencia comenzó a los seis años, cuando mis padres compraron una casa entre Madrid y la sierra. En un lugar de la provincia de cuyo nombre quiero acordarme…veraneaba una niña feliz. Espero que cuando sean mayores mis hijos puedan decir lo mismo.

La palabra mágica es Colme.

Y la vuestra, ¿cual es? ¿Cual es ese sitio del que conoceis esas costumbres que no vienen descritas en los folletos publicitarios, esa forma de vivir las fiestas que sólo los del pueblo saben, esos alrededores difíciles de encontrar en los mapas o en las rutas tradicionales y que vosotros sabeis al dedillo? Cada lugar del mundo vivido con profundidad es un sitio especial. Descubrídnoslo. Lo que para vosotros es una cosa normal, para otros es un posible viaje original.



Tener un pueblo es también sentirse atraido por cada noticia que sobre él aparece en el telediario y querer investigarla una vez llegado allí. Es sentirte orgulloso cuando descubren una antigua momia en el muro de la iglesia, cuando ponen a la luz los restos visigodos encontrados en el territorio de la Ermita meta de tus caminatas matutinas, cuando construyen un recinto para la feria de ganadería que tan buena es en la zona o cuando crean una biblioteca maravillosa con una sección diáfana y luminosa para los niños con unas vistas a las montañas que te inducen al silencio de forma natural.

Colmenar Viejo vista exterior de la basilicaLa parte más vieja de mi pueblo , como en casi todos, es su templo. A finales del siglo XV empezó su construcción bajo el poder de los Mendoza, señores de Colmenar Viejo y del Real de Manzanares . Se terminó en el siglo XVI. Participaron en su construcción canteros formados en las obras del castillo de Manzanares, construido unos años antes bajo la dirección del maestro Juan Guas, uno de los mejores representantes del llamado gótico de los Reyes Católicos. Los canteros son aún hoy en día una gran tradición en la zona. De hecho en las fiestas de la Virgen de los Colmenar Viejo Mirador Ermita de los RemediosRemedios (ver información detallada acerca de la Ermita que a 5 km del pueblo protege la estatua de la Virgen todo el año hasta el día que la romería la acompaña hasta el canto de la Virgen, el día del inicio de las fiestas , en agosto, uno de los atractivos es la demostración que estos artistas del corte de la piedra hacen en las cercanías de la plaza de toros (ver fotos en calendario fiestas 2007).
Los cincuenta metros de la torre de la iglesia se ven desde la lontananza dominando el pueblo. Posee varios cuerpos de sillería y un chapitel octogonal de piedra caliza con pináculos y gárgolas en sus ángulos. Si el gran volumen del templo no Colmenar Viejo Basilica internose ve desde lejos es debido a lo estrechas e intrincadas que son las calles de alrededor. Uno pasea por el pueblo y se encuentra de repente una basílica.

Existen seis retablos colaterales de la iglesia, de estilo barroco y de estilo rococó. Situados a lo largo de las paredes laterales del templo, algunos destacan por sus columnas de tipo salomónico y por la presencia de imágenes fechadas en el siglo XVI.

El templo cuenta con tres puertas.
La que mira al oeste posee un arco carpanel dentro de otro trilobulado cono conopio. A modo de alfiz quebrado una moldura enmarca el conjunto. La decoración animal y vegetal abunda en los arcos.
La puerta del sol mira al sur, con su arco de medio punto con baquetones y el pórtico de madera apoyado en tres columnas dórico-toscanas del siglo XVII.
La puerta principal se encuentra en el lado norte y se compone de un arco trilobulado rebajado al que se superpone otro de medio punto que alberga el grupo escultórico de la Piedad. La última arquivolta nos acoje con un arco conopial que aloja a Cristo crucificado y un florón que sirve de base a la Virgen con el Niño. A los lados los escudos del tercer Duque del Infantado, Iñigo López de Mendoza y su esposa Dª María de Pimentel, hija del Duque de Benavente. En la moldura que enmarca la portada, colmenas talladas alusivas a Colmenar Viejo , declarada villa en 1504. .

Fotos y fuentes histórico-artísticas: www.archimadrid.es/basilicacolmenar/historia.htm

Fotos paisajes: María Clara Fuerte

No hay comentarios »

Deja tu comentario

Todos los comentarios están sujetos a unas reglas mínimas de conducta.


eViajado.com está gestionado con WordPress
Log in | Contacto | Acerca de | XHTML válido | CSS válido.
Blog desarrollado por SmallSquid.com Pulse aquí para obtener más información.