
La sintonia de lo mistico y lo arquitectonico, que asombran y dejan sin palabras
Aunque parezca una forma hippie de viajar, muy usual para los años setenta y extintas en la actualidad, no lo es, ya que todavía existimos algunos, llamados, locos que disfrutamos de la aventura de recorrer el mundo haciendo dedo en lugar de tener que elegir entre vuelos Napoles o vuelos Milán. Preferí recorrer lo más que pude, a dedo.
No solo es una forma económica de transitar por diferentes ciudades y pueblos, sin que también es una extraordinaria de conocer a la gente, observarla y aprender mucho de los diferentes pensamientos.
Así mismo que ayuda a hacer buenos amigos, y conocidos que no solo brindan un aventon en la ruta sino que muestran su solidaridad, calidez y pre disposición a personas que jamas han visto en su vida.
De este modo recorriendo las carreteras de Europa, fue que llegue hasta el epicentro de la moda, la cultura y la modernidad, nada menos que la famosa ciudad de Milán, esa misma que tanto había escuchado hablar y que parecía, lejana de conocer.
Pero sin proponérmelo llegue hasta aquí, sin guías, planificación ni recorrido. Es que la forma en que viajo es muy poco rutinaria, soy simplemente un itinerante que se despierta en un lugar y que durante el día va viendo a donde llegara.
Es por ello que muchas veces mi destino de llegada es donde me agarra la noche, en donde llegó el aventon, una característica que me ha brindado la posibilidad de conocer lugares pequeños, casi desconocidos en el mapa, que me han dejado experiencias y recuerdos magníficos.
Aunque nada se compara con esta ciudad de Italia, un rincón del mundo que muestra su exquisita belleza, en una forma poco modesta, cada paso que doy hacia delante, parece querer apabullirme con sus estructuras, en donde las diversas arquitecturas que marcan el tiempo, muestran su historia.
Uno de los mayores atractivos, que me impacto de sobre manera es nada menos que la catedral, o simplemente el Duomo di Milano, que con 157 metros de largo y una capacidad para 40.000 personas, deja sin palabras.
Decir que es grande es poco, no parece haber palabras para denotar este monumento de exquisita belleza y arquitectura gótica y neo gótica, la misma que esta considerada como la tercera iglesia más grande del mundo, después de San Pedro en Roma y la de Santiago de Compostela.
En donde este centro religioso es un ápice de las grandezas de esta ciudad que envuelven a turistas, visitantes y curiosos, muchos que sueñan con estar aquí, y que al contemplarla y descubrirlas, deja caer ese velo imaginario para demostrar que es mucho mas fantástica de lo que uno imaginaria.
Fotografias Flickr

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