Paris: Los lugares más seductores de la Cuidad de la Luz
Siempre se ha dicho que París es una de las ciudades más bellas y románticas del mundo, y por eso también una de las más visitadas y anheladas por conocer. Al llagar a esa cuidad hice todos esos dichos propios; porque en un primer instante supo cautivarme. Las propuestas en el viaje eran muchas y de sólo pensar en el itinerario, hacía creer que la estadía no sería suficiente, porque las citas son muchas y no hay que dejar nada por conocer en una ciudad tan excitante.

La ciudad más importante de Francia, Europa, no es igual a tantas otras ciudades, ésta tiene la particularidad de no tener un centro, alrededor del cual giren en su entorno los atractivos, por lo que también habrá que caminar mucho, esto se debe a que París no ha ido absorbiendo las pequeñas ciudades que se encontraban a sus afueras, sino que estas han mantenido su independencia administrativa pese a que el límite entre una de estas pequeñas ciudades y la gran ciudad era de tan sólo un camino a pie.
Gracias a eso se conserva ese aspecto antiguo y clásico a la vez, que caracterizan a París. Parece que se hubiera mantenido estanco durante las últimas décadas, pero esa opción se desmorona al saber que se trata de una de las ciudades capitales más importantes del mundo.
Con el correr de los minutos, se puede conocer mucho sobre ese lugar, en principio se explica porque la denominación de la “Ciudad de la Luz”, que se debe a que Paris fue la primera ciudad en dotar a sus calles y edificios importantes de luz eléctrica, lo que causó admiración en todo el mundo.
Las citas más urgentes se remiten a conocer los sitios representativos de la ciudad, y para esto nada mejor que ir a la Torre Eiffel, ya que es el monumento más emblemático de Paris, por lo que recibe unas 6 millones de visitas al año. Cuando se construyó, era el monumento más alto del mundo con 300 metros de altura, pero actualmente mide 324 metros.
La Torre Eiffel tiene 3 plantas, para subirlas hay que recorrer un total de 1665 escalones, o bien tomar un ascensor que hay dentro, yo preferí hacerlo de la manera tradicional y lo hice a pie. Desde la tercera planta se puede observar la ciudad de Paris, donde se encuentran unos indicadores señalando la dirección de cada ciudad del mundo y la distancia que hay desde la ciudad hasta la Torre Eiffel.
Otros de los lugares que me recomendaron no perderme es el Arco del triunfo. Este monumento se construyó para conmemorar una victoria de Napoleón Bonaparte, en 1806.Este Arco es más grande que cualquier otro, porque mide 50 metros de alto y 45 de ancho, está situado en la plaza de la Estrella, lugar de donde salen las avenidas más importantes de París, entre ellas, los Campos Elíseos.Dentro del Arco hay un museo donde explica la historia y construcción del mismo.
La primera visita religiosa es a La catedral de Notre Dame. Se trata de uno de los símbolos de la ciudad y es una de las obras de arte gótico más remarcadas de la historia.
Esta situada en la parte de Ile de la cité, su fachada está orientada hacia el Oeste dónde se encuentra la plaza de Notre Dame. En las medidas ostenta 130 metros de largo y 48 de ancho y una altura de 69 Metros.
La fachada tiene tres grandes portales; El del Juicio final es el que esta en el centro y el mas importante, tiene esculturas representando la resurrección de los muertos, mientras que los portales laterales están dedicados a la Virgen María y a Santa Ana.
Cambié el rumbo y me dirigí hacia Los Inválidos, que resultó ser un edificio que mandó a construirlo Luís XIV para las personas que quedaban invalidas en la guerra y sin hogar. De su arquitectura destaca su Cúpula dorada de la capilla de San Luís, que Luís XIV mando a construir para uso privado y como mausoleo real, aunque nunca llegó a alojar los restos de ningún Rey Francés. Actualmente existe un museo de ejército en honor a ellos.

La Ópera Garnier, también es conocida como el Palacio Garnier o la ópera de París. Este edificio igualmente lo mandó a construir Napoleón III, y su arquitecto fue Charles Garnier. Se encuentra en la plaza de la Ópera, a tan sólo 10 minutos del Louvre, su inauguración fue en 1876, cuando Napoleón III ya había muerto y no pudo verla acabada.
En este edificio acudía la burguesía y la aristocracia, en él había espectáculos y teatros, hoy en día se ha construido un edificio nuevo para estos actos cerca de la plaza de la Bastilla, y en La Ópera Garnier, pero actualmente sólo se hacen espectáculos de Ballet.
Aprovechando la cercanía, me acerqué al Museo del Louvre, que es el más importante de Europa y uno de los más poderosos del Mundo. El museo esta situado en el Palacio del Louvre, posee piezas de arte valiosísimas de diferentes culturas y edades.
El Centro Pompidou es el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou; en este edificio se encuentra una biblioteca y alberga el museo contemporáneo más importante del mundo. Esta arquitectura fue muy criticada en los años 70 cuando se construyo el edificio, ya que no pegaba en la arquitectura de la ciudad. Así que esto se destaca del típico paisaje de París.
Por su parte, la Madeleine está situada cerca de la Plaza de la Concordia, también llama la atención porque su arquitectura es muy parecida a la de un Templo Griego de le Época Clásica. En 1764 comenzaron las obras de esta iglesia, las cuales fueron interrumpidas por la Revolución Francesa. La Madeleine se transformo en 1806 en un templo homenaje a la gran armada, que una vez acabado el Arco del triunfo dejó esa función y volvió a ser una Iglesia.
Por último, El Palacio de Versalles, como su nombre lo indica, no esta situado en París si no en la ciudad de Versalles, que esta a unos 30 Minutos de Paris. Inicialmente se construyó por diversión de Luis XIII. Luis XIV, después de vivir en varios palacios, visitó Versalles y quedó enamorado de él por lo que decidió reconstruir el Palacio que ya había.
De todas formas, no derribó ni toco nada del Antiguo Palacio por razones económicas, así que le añadió dos alas, lo que el quería era construir para dejar marca de su época y de su poder absoluto como había hecho sus antecesores. Luis XIV se mudo a Versalles con 44 años, antes de acabar la ampliación del Castillo. En el Palacio de Versalles también vivieron sus sucesores Luis XV y Luis XVI.
