Si algo tiene la ciudad de París que la hace reconocible para todo el mundo, es la torre de peculiar silueta llamada Torre Eiffel. Símbolo indiscutible de la capital francesa y atracción de turistas y curiosos, se trata de una de las construcciones más controvertidas de la Francia moderna. Si quieres saber por qué es tan popular, además de averiguar unas cuantas curiosidades que rodean a una de las torres más conocidas y originales del mundo, no dudes en seguir leyendo.
La Torre Eiffel se encuentra en el llamado Campo de Marte, a orillas del Rio Sena. Los parisinos la reconocen como un símbolo identificativo, pero no siempre ha estado ahí. De hecho, su construcción es relativamente reciente si tenemos en cuenta la tradición historico-cultural de la capital francesa. La llamada torre de los 300 metros es una vasta construcción en hierro pudelado, llevada a cabo por el ingeniero Gustave Eiffel para la Exposición Universal de 1889, a través de la cual se celebraba el centenario de la toma de la Bastilla. La torre servía como arco de entrada y se construyó en dos años, dos meses y cinco días. Hasta bien entrado el siglo XX se erigiría como la estructura más alta del mundo hasta que en 1930 se construyese el Edificio Chrysler, que la desbancó de este título que finalmente no era vitalicio.
Restaurantes como Le Jules Verne o Altitud 95 inaugurarían algunas de las estancias del primero y segundo nivel, además de diferentes galerías y comercios. En el tercer nivel puedes visitar el Museo Grévin, donde se recogen documentos y fotografías alrededor de la construcción de la torre. Es más, en sus inicios La Torre Eiffel se utilizaría como estación metereológica y desde 1957 le sirve a la ciudad de París como instalación de antenas para la tele y radiodifusión. Desde antes de su finalización en 1888 hasta hoy en día, cada 14 de julio la torre se ilumina de manera deslumbrante y se disparan fuegos de artificio desde el segundo nivel para celebrar el Día Nacional.
En 1886, estando todavía la estructura inconclusa, múltiples autores del mundo de las letras y la intelectualidad se manifestaron en contra de la torre. Entre ellos se encontraban Guy de Maupassant, Paul Verlaine, Alejandro Dumas (hijo), Leconte de Lisle, Charles Garnier, etc. Al margen de las monstruosidades arquitectónicas que estos aducían, hay que tener en cuenta las molestias que para los vecinos de París puede ocasionar una torre de tan magnas dimensiones, bloqueando el sol sobre calles enteras dependiendo de la franja horaria. No obstante, un solo símbolo pasó a representar a la (muy) diversa sociedad francesa, centralizando el sentimiento nacional sobre París, que básicamente es lo que se pretendía con la polémica torre. Lo mismo pasó con otra de las emblemáticas creaciones de Gustave Eiffel, la Estatua de la Libertad, en Nueva York, que Francia regaló a los estadounidenses.
Pie de la Torre Eiffel por Laurenatclemson en Flickr
Champ de Mars por jean-louis zimmerman en Flickr



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1 Comentario en “Los secretos de la Torre Eiffel”
[...] es el único lugar que puede encontrarse a pocas cuadras, una esfinge, la gran pirámide y la torre Eiffel, sin contar con los numerosos espectáculos de aguas [...]