Existen personas en el mundo para las que el viento n
o es sólo el aire en movimiento o la seguridad de ponerse moreno más deprisa, sino la posibilidad de volar sobre el agua, de sentir el proprio poder sobre el mar. Forman sin quererlo una especie de tribu porque la necesidad de aventurarse entre las olas es tan grande que les hacen menospreciar tantas otras cosas agradables de la vida y esto los hace diferentes del resto de los mortales, a los cuales las palabras longboard, bodysurf, dropknee, surf, fiberglass, resina epossidica, stringers, gun, kayaksurf, he‘e nalu (en hawaiano deslizarse por las olas), no les hacen brillar los ojos. Verlas en acción es un espectáculo siempre, sentir su forma de vivir en la arena, un privilegio.
Conil de la Frontera, Costa de la Luz al sur de Andalucía, bañado por el Océano Atlántico, formado por calles estrechas y casitas blancas, con playas adaptas al kit, circundado por el parque natural de Alcornocales ideal para el trekking, almagraba desde tiempos inmemoriales, es, por encima de todo, súbdito del señor del lugar…el Viento.
Entre mayo y septiembre Conil está considerada la localidad con mayor número de días ventilados de Europa. El Levante y el Poniente (en realidad los señores del lugar son dos) aseguran el alternarse de las condiciones atmosféricas: el primero provoca la calma en el agua, el segundo un crecimiento del movimiento de las olas o dos metros de marea baja con canales naturales en invierno. Esta es la razón por la cual Conil es el lugar con las condiciones atmosféricas más variables de Europa. Las olas pueden alcanzar hasta 1,5-3 m de altura cuando el viento de Levante cambia a Poniente. La playa de El Palmar es por tradición la más concurrida por los surferos.
Los amantes de deportes menos agitados podrán practicar la vela, el submarinismo, la equitación , el ciclismo, el senderismo o el golf , por ejemplo.
Quien no ha soñado alguna vez que galopaba por la playa en un caballo andaluz mientras observaba ensimismado en sus pensamientos el atardecer reflejado en el mar…Algunos de los mayores hoteles de Conil ofrecen la posibilidad de alquilar sus proprios caballos o de realizar tours con guía.
Todos los jueves parte del paseo marítimo una ruta en bicicleta organizada por el Ayuntamiento, cuyo coste es de 5 euros y que recorre los siguientes sitios: Carril de la Fuente, Camino de la Fontanilla, cuesta del Hotel El Fuerte, Carretera y urbanización Fuente del Gallo, Hotel Flamenco y detrás el camino hasta los acantilados y la Cala del Aceite, los pinares y la urbanización de Roche, parada en el faro y observación de la subasta de pescado en el puerto pesquero, regreso hasta el Paseo Marítimo.
Quien prefiere ir por libre puede disfrutar de las pistas de arena preparada que han creado para este fin en el parque natural que circunda la ciudad : el Parque Natural de Alcornocales. Los amantes del mountainbike podrán explorar y realizar su propio recorrido off-road. El escenario que se vislumbra está formado por verdes praderas, un bosque de alcornoques con algún cerdo selvático, rocas moldeadas y ensenaduras creadas por el señor del lugar, el Viento.
La bicicleta se puede alquilar directamente allí.
Para los amantes de los “deportes” aún más tranquilos, esos que se desarrollan fundamentalmente tumbados en la playa o sentados en la mesa, se aconseja no alejarse de la zona sin haber probado sus especialidades gastronómicas: atún encebollado o a la plancha, tortillita de camarones, calamar de Conil (único su sabor dulce), dorada sal-espalda, bocinero sal-espalda, rosquetes, alcauciles con chícharros, arroz con cardillos, guiso de cochino y el plato que no puede faltar en Andalucía, el pescaito frito.
Y una vez probadas las variadas formas de cocinar el pescado, uno no puede no ir a ver la Chanca, lugar
donde en tiempos antiguos ya se recogía y elaboraba. Propiedad en la baja Edad Media de la Casa Ducal Medina Sidonia, fue construida a mediados del siglo XVI y su perímetro contiene 7.500 m². Su forma arquitectónica de muro continuo con un claro fin militar de protección hacia la labor que en ella se producía, su necesaria cercanía al mar y su parte vinculada a la Torre de Guzmán y a la Plaza de Santa Catalina, han sido determinantes en el desarrollo urbano de Conil de la Frontera. Ha servido de muralla de frente a las posibles incursiones y aún hoy es la construcción más representativa de la población. Hasta el siglo XIX se mantuvo en función la fábrica y hasta los años 60 del siglo XX se usaron los almacenes. En el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz está considerada ‘Lugar de interés Etnológico’. Luego empezó la era del surf.
Todos los miércoles el Ayuntamiento organiza una visita turística a pie por el pueblo cuyo punto de partida es la Oficina Municipal de Turismo. Las tarifas y el recorrido, en el cual está incluido la subida a la Torre de Guzmán, se pueden consultar en el sitio del Ayuntamiento
Las costas, debido a sus diferente conformación geológica, ofrecen dos diversos tipos de playas: en la parte norte acantilados y calas y en la parte sur playas de arena interminables. Esto ocasiona que el turismo, a partir de los años 60 incida fuertemente en la economía de la población, que antes se basaba fundamentalmente en la agricultura-ganadería y en la pesca. No se puede hablar de Conil sin mencionar como su condición de almadraba (lugar donde se gestiona la pesca del atún) en la Edad Media permitió su desarrollo como urbe, concretamente en el siglo XVI. Pero el tipo de pesca que dos siglos más tarde resultó ser aún más provechosa fue la jábega. La red que se utiliza está compuesta de varias piezas, todas de hilo de cáñamo. Una barca, según se aleja de la orilla la va calando y va formando un semicírculo hasta que vuelve a tierra en un punto lontano de la misma playa. Desembarcan los marineros y unidos a la gente de tierra tiran de la red, arrastrando con ella pescado de distintas especies, sobre todo sardina y boquerón. Ha habido distintos reglamentos a lo largo de la historia acerca de ella y este tipo de pesca ha dado trabajo en Conil hasta a 300 hombres, que en algunas épocas eran muchísimos.
Ya los fenicios la habían usado para crear allí sus almadrabas y pesquerías. Formó parte de la via Hercúlea entre Málaga y Cádiz, lo que la dió importancia ya en época romana. Encima suyo pasaron visigodos, bizantinos y vándalos hasta que en época musulmana se hubo que unir a la Cora de Sidonia. Con la reconquista cristiana, en 1265 al nombre del pueblo se le añade “de la Frontera”. Sucesivamente sería llamado también Torre de Guzmán, en honor a la torre que para su defensa hizo construir el noble Alonso Pérez de Guzmán, que había recibido la merced de Fernando IV de la almadraba de Conil.
En el sitio del Ayuntamiento se pueden consultar las peculiaridades de cada lugar de interés del pueblo. Curioso el museo de Raíces Conileñas y sus fotos . Para anticipar una visita virtual comenzando por el paseo marítimo.
Teniendo a disposición un coche, a pocos kilómetros de Conil se puede disfrutar del abanico de actividades al aire libre que ofrecen los Parques Naturales Sierra de Grazalema, de la Breña, Bahía de Cádiz o las Marismas de Barbate. Otra posibilidad es recorrer la Ruta de los Pueblos Blancos o hacer un salto (de treinta minutos) a la capital Cádiz o a la cuna del caballo cartujano y famosa por sus vinos Jerez. En una hora y un cuarto se llega a Sevilla y añadiendo un cuartito de hora más a Ronda.
Conil es el lugar ideal de vacaciones para los surfistas , pero ofrece muchas y variadas posibilidades (calas, playas, escenarios naturales) también al resto de los mortales.
(Fotos: wikipedia)

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1 Comentario en “Conil de la Frontera, Cádiz”
Además, como sabeis, justo cuando termina Conil aparece la maravilla de Chiclana. Dos ambientes tan diferentes en tan cortito espacio…