Lo mejor de mi trabajo es viajar para chequear sí las novedades que llegan de los distintos puntos geográficos son vendibles o no. Entonces, la empresa envía a algún agente de turismo para luego poder transmitir, fehacientemente, esa experiencia a los clientes.

Playa de la Aldea, Gran Canaria
A fines de diciembre – pasé las fiestas allí- me tocó viajar a Las Palmas de Gran Canaria para incursionar en el nuevo programa de turismo pesquero al cual han adherido numerosos hoteles en Gran Canaria.
Ya habían estado, en otras oportunidades, algunos de mis compañeros y en la agencia se ofrecía ese viaje recalcando sus fiestas bellas y frondosas, la calidez del pueblo canario, algunos de los recintos históricos – como la catedral- y sus exquisitas playas, obviamente.
Pero ahora la novedad era el turismo pesquero y, para no pecar de mentirosos, yo había sido el elegido para cumplimentar el itinerario que abarcaba esta nueva propuesta.

Puerto de Mogan, Gran Canaria
El mail, proveniente de la cartera de turismo de dicha ciudad avisaba: “El Cabildo de Gran Canaria ha puesto en marcha un paquete de medidas para promover el turismo pesquero. De este modo se intenta transformar la actividad en un programa exclusivo, que contará con divulgación de profesionales a aprendices, asentamiento en la isla y pesca a bordo de distintas embarcaciones”.
Yo no era un pescador aficionado pero, de vez en cuando, me gustaba organizar alguna jornada para despuntar el vicio. En mi notebook había elaborado un cuestionario de preguntas, que siempre me gusta tener, como ayuda memoria de los datos que deseo relevar.
Cuando pisé firme tierra canaria me di cuenta que, mi estrategia de venta para este viaje, había sido, siempre, demasiado pobre. Mis palabras no llenaban ni un cuarto la hermosura de este lugar. Ahí comprendí lo acertado que estaba aquel sujeto que un día dijo: “Hay que estar para hablar”.
Por suerte ahora si iba a transitar la experiencia, y sí tendría herramientas para conmover a mis clientes.
Las Palmas es la mayor concentración del archipiélago y, es por eso, que conserva una tradición muy pasional con su costa y la artesanía pesquera.
Se trata de una ciudad con color, reflejada en la originalidad de sus casas pintadas de diversos colores, y en el semblante de su gente.
El primer paso de la jornada de pesca consistió en presenciar una charla – en tierra-, dictada por tres pescadores, que nos contaron acerca del valor de las tradiciones marineras en esta parte del mundo – emocionando a todos-.
Esta especie de oda a la cultura del mar continuó con el abordo de una embarcación de la flota, para luego partir mar adentro.
Mirando la tempestad de las olas empecé a pensar qué contaría de esta experiencia.
Y así me quedé.

Añadir a Del.Icio.Us



2 Comentarios en “Turismo pesquero en Gran Canaria”
siempre Mallorca sera mi isla favorita
Mallorca es preciosa y tiene mucho para descubrir, me alegro que te hayas enamorado como muchos otros viajeros :D
Saludos!