“Tócala de nuevo, Sam”, frase que inmortalizó -erróneamente- al personaje de Rick, interpretado por Humphrey Bogart, con su traje blanco y su mirada melancólica, y es la mítica frase que remite a la imagen hollywoodense de Casablanca, película y ciudad de reconocida mundialmente como un sitio de ensueños y corazones rotos. Capital económica, industrial, financiera y primer puerto de Marruecos, está ubicada en la costa y bañada por el océano atlántico. Su arquitectura art decó, los restaurantes lujosos, las exclusivas piscinas y las playas privadas no denotan su corta edad de sólo tres siglos de vida.
Casablanca es la primera ciudad de Marruecos por su gran número de habitantes que llega casi a los 6 millones y aunque a primera vista puede no deslumbrar como cualquiera de las Ciudades Imperiales, en su interior guarda celosamente tesoros escondidos. Su nombre se debe a que antiguamente los marinos portugueses que costeaban este lugar la identificaban por una pequeña casa blanca situada sobre la colina de Anfa, “La Casa Blanca”. Al ser un gran centro urbano, es también una ciudad bastante bulliciosa, pero no caben dudas de que es la más moderna del país, con muchas atracciones turísticas para visitar.
La gran mezquita Hassan II es el monumento moderno más representativo del país. Cuenta con una sala de oraciones para 25.000 personas y una explanada para 80.000. Una perfecta combinación de arquitectura tradicional marroquí y sofisticada tecnología permitieron edificar este monumento que cuenta con el minarete que con 200 metros es el más alto del mundo. Además dispone de un rayo láser con un alcance de 30km en su cima que marca la dirección de La Meca. En su esplendoroso interior 76 pilares sostienen un gigantesco techo en madera de cedro pintado que puede abrirse para dejar que el cielo se refleje en el agua del estanque del patio. 10.000 metros cuadrados de “zelliges”, 67.000 metros cuadrados de escayola y 53.000 metros cuadrados de maderas preciosas, mármoles, y lámparas de cristal de Murano, hacen de este recinto un entorno suntuoso lleno de armonía. Esta se puede visitar todos los días excepto los viernes. Los recorridos toman 1 hora (9h, 10h, 11h y 14h) y las tarifas son: adultos 100dh (10€), estudiantes 50dh (5€), niños 25 dh (2.5€).

Añadir a Del.Icio.Us
Esa primera noche, yo me vestí con un traje típico de fiesta y salimos a cenar a un restaurante típico, normalito, llamado el STOP. Por supuesto yo sólo hablaba con mi novio y nunca se dirigía a mí el camarero. Comimos bien y me alegró ver que una pareja de allí también había salido a cenar, es decir, las mujeres también podían ser vistas por la noche, aunque no era lo corriente (el restaurante albergaba casi todo hombres).


