Dubai: tener el lujo y el confort como una marca
Dubai siempre me resultó un destino intrigante, por eso escogí vuelos Dubai para este viaje. Me costaba pensar como podía ser que hiciesen de un desierto un lugar digno de visitarse, ahora me cuesta pensar como voy a hacer para no seguir pensando en volver.
Dubai es el paraíso del comprador, si tuviese que definirla diría que es una de esas paradas en donde todo, absolutamente todo, esta puesto en escena como en un escaparate. Una de esas tiendas que nos invitan a observar y engolosinarnos, no de esas casas de saldos que con carteles rutilantes y colores estridentes no nos dejan mas opción que pasar nuestra mirada por sus ofertas. En Dubai todo es de primera, así fue pensado, y así se hizo.
Algo que me impactó desde mi llegada fue que todos repetían que en Dubai se fusionaban el placer y la comodidad de occidente con la aventura de Arabia. Sus hoteles, del que sin duda todos conocemos la forma de velero del Burj al Arab, nos dan la posibilidad de imaginarnos tanto en un relato de las “Mil y una noches” como en el epicentro de la ajetreada Tokio, lo que pidamos nos van a ofrecer.
En su carta de opciones nos sorprende la cantidad de excursiones y sorpresas que el desierto nos propone. Su anclaje en la costa nos permite adentrarnos en el mar y disfrutar de navios de todos los tamaños.
En cuanto a compras, quede completamente sorprendida con la cantidad y calidad de shoppings que pude encontrar, ni hablar de las marcas y locales que hacían que salir de ellos fuese un poco mas difícil que lo aconsejable. Me quedo en deuda con terminar de recorrer los majestuosos e imponentes Bulevar Emirates Towers y el Mall of Emirates, el tercer shopping del mundo en tamaño y, no tengo lugar a dudas, el lugar que funciona como aljibe de este Oasis del lujo que es esta ciudad.
La noche de Dubai tiene opciones para todos los gustos, y la gastronomía, obviamente centrada en la comida árabe, pero con opciones para todos los gustos y preferencias, hacen que podamos ir probando un poco de lo mejor de cada cocina.
Se dice que los rascacielos suelen ser una muestra del poder de quienes los encargan, en Dubai no bastó con un rascacielos, se encargaron una ciudad entera, con hoteles, shoppings, rascacielos e islas artificiales, una constelación de islas e islotes, cada una de ellas con una atracción diferente y con el objetivo de seguir sorprendiéndonos.
Me sorprende un comentario que escuché al pasar, si Disneylandia es el parque soñado para los niños americanos, Dubai pretende ser la materializacion del sueño de una ciudad que atraiga a los adultos de alto nivel adquisitivo de todo el mundo. Potencialidad tiene, realidades también.
Fotografias: catsper y jonrawlinson en Flickr.


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