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Febrero 19, 2009

Flysch; Tesoro Natural de história geológica

Publicado en:Relatos, Rutas, Viajes

Siempre encuentro cómplices para mis viajes. En años anteriores fueron mis hermanos; pero hay cada uno formó pareja y parece que se olvidaron del más pequeño de esta familia. De todas formas les agradezco que me hayan inculcado ese sentimiento aventurero y apasionado por los viajes. Creo que ellos también lo heredaron de mis padres, porque si bien en nuestro hogar nunca hubo grandes lujos, no se ahorraba en vacaciones; todos disfrutábamos viajar.

La ruta Flysch a pie

La ruta Flysch a pie

Así que cuando crecimos, decidimos continuar, los hijos de la casa con esta tradición que se había creado con el correr de los años. Pero este no fue el caso. Tampoco me acompañaron amigos en esta oportunidad; cada quien con su empleo, sus estudios, su parejas… realmente se hizo difícil coincidir.

Eso no me frenó. Me habían dado vacaciones en el trabajo y sabía que a mi vuelta, me esperaba un año difícil por lo que decidí que debía tomarme unas buenas vacaciones, como las que me gustan.

Sin acompañantes esta vez, supe que mi libertad era mayor ya que no dependía de los gustos o comodidades de los viajeros que me secunden, sino que esta ver era solo yo. Es decir; mi mochila y yo.

No había pensado en destinos, sólo sabía que quería conocer un sitio que no se pareciera a todo lo anterior que ya había recorrido. En mi búsqueda me topé con un sitio en la web que parecía dar respuesta a mis interrogantes; Flysch. Aquí pude encontrar lo que estaba buscando en un destino y con toda la información que recabé en el site pude armarme un cronograma de viaje.


Mientras más navegaba en este lugar, crecía mi incertidumbre acerca de estos espectaculares acantilados de la costa occidental de Gipuzkoa, ya que aquí se esconde un singular tesoro natural que representa millones de años de historia geológica escritos en sucesivos estratos rocosos que, a causa de la acción continua del mar, han quedado al descubierto.

En mi investigación vía internet, pude conocer aspectos más técnicos. Me llamaba la atención este nombre tan extraño y supe que se denominaba así a la caprichosa formación de este elemento que da personalidad a toda la costa, incluida en un nuevo Biotopo Protegido.

No dejaba de asombrarme, la naturaleza siempre me gustó. Al llegar a este destino, después de un largo viaje, no tardaron en explicarme que la secuencia de capas de flysch tiene la particularidad de conformar una serie prácticamente continua de cerca de 60 millones de años - sí, 60 millones!- y en la que es posible señalar grandes eventos y cataclismos de la historia de la Tierra. Por ello, un recorrido por esta costa permitirá realizar un apasionante viaje en el tiempo.

Vista de Zumaia

Vista de Zumaia

Lo primero que me interesó hacer es la ruta que recorría Mutriku, Deba y Zumaia. Por un poco más de 4 horas pude descubrir este tesoro. Se trataba de una completa ruta marítimo-terrestre en la cual se podían observar todos los recursos singulares de esta costa, desde los flysches negros de Mutriku y los espectaculares acantilados de Deba, hasta los fabulosos estratos de Zumaia. Al finalizar esta visita, el contingente se dirigió al centro Nautilus de Mutriku, con su interesante colección de fósiles, y al centro Algorri en Zumaia, espacio de iniciación a sus numerosos secretos.

Todo lo que pude ver fue asombroso, y pensar que estuve a punto de quedarme en el hotel esa tarde gracias al cansancio del viaje! Por suerte había solicitado al conserje que me despierte pasadas las tres de la tarde, para llegar con tiempo a esta excursión que comenzaba una hora más tarde. Con un precio de 16 Euros pude ser testigo de paisajes imborrables, por lo que no perdí oportunidad de fotografiar todo, si bien mis hermanos no me habían acompañado en esta aventura, de alguna forma quería compartirla con ellos.

Esa noche llegué muy cansado al hotel. Me acosté temprano para recuperar fuerzas ya que al día siguiente me esperaba otra jornada excitante. Nuevamente solicité que me despierten una hora antes de partir, así que a las 10 de la mañana sonó el teléfono de la habitación.

En esta oportunidad me esperaba una fascinante excursión marítima que me dio la posibilidad de descubrir el importantísimo afloramiento de flysch de Deba a Zumaia, espacio declarado Biotopo Protegido, recorriendo millones de años de historia geológica. Se pasó muy rápido esa hora y cuarto que duraba el recorrido, lamentaba no haber podido quedarme recorriendo más tiempo, eso sí; saqué muchas fotos que no dejé de mirar en el camino de retorno al hotel.

Debo decir que mis ganas de seguir navegando no cesaron, pero al llegar a mi habitación me encontré con una pila de folletos que todavía no había examinado. Entre ellos; uno decía “Salida geológica y paseo en barco”. Perfecto, pensé, justo lo que estaba buscando.

Al día siguiente volví a despertarme temprano, no podía perder tiempo, porque a las 10 tenía que llegar Zumaia, donde era la partida. Esta visita se destinaba a descubrir, de la mano de un geólogo, el impresionante patrimonio geológico que posee Zumaia y los principales eventos a escala planetaria que han dejado una huella imborrable en sus rocas. Además este paseo incluía la visita al Centro de Interpretación Algorri y un recorrido en barco para observar los acantilados y el flysch desde el mar.

Todo eso nos llevó algo más de 3 horas y media. Cada día estaba descubriendo atractivos sin igual… no entiendo cómo mis hermanos se lo pudieron perder! Estaba un poco enojado con ellos por no acompañarme en mi travesía, cada paso que daba me hacia desear tener con quien compartirlo y me costaba entender que no siguieran mi camino.

Pero tengo que reconocer que este viaje fue distinto a los demás. Generalmente, por ser el menor; más tímido y con menos iniciativa, siempre optaba por acatar las directivas de mis hermanos, porque al ser mayores siempre supuse que sabía mejor qué hacer. Pero esta vez, yo fui mi propia guía y aprendí a valerme por mi mismo sin órdenes ni compromisos.


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