Salimos más o menos temprano de casa y nos dirigimos a Arganda del Rey, el pueblo de donde partíamos. Era la primera vez que viajaba con alforjas y no sabía qué tal iría todo ya que las etapas eran de 50 a 70 km, con desniveles a veces pronunciados.

Foto: Entrepueblos
PRIMERA ETAPA: MADRID-TARANCÓN (70km)
El camino de esta etapa fue muy bueno y casi 40km son por vías verdes madrileñas que me alegro de haber recorrido. Estas vías verdes son antiguos recorridos de trenes, que se han cementado y se han dejado libres para el uso de bicicletas, en muchos casos con exclusividad, como en la vía verde del Tajuña o el Tren de los cuarenta días. En la vía del Tajuña había frutales que crecían en los laterales y como era Septiembre, fuimos bien servidos de higos y manzanas. En esta etapa no nos dio tiempo a pararnos a ver nada, pero al llegar a Tarancón dejamos todo en el hostal y nos fuimos a pasear por la calle principal. Cenamos en un sitio llamado El Abuelo que nos gustó mucho. Nos sirvieron buena comida y rápido. El hostal Elvira (40€/hab.) era agradable y dormimos muy bien y con las bicis a buen recaudo.
SEGUNDA ETAPA: TARANCÓN-MONTALBO (50km)
Al despertamos desayunamos en un bar cerca del hotel. La excursión que nos esperaba era relajada, ya que la del día anterior fue la más fuerte de las tres etapas. En esta etapa vimos varios sitios aconsejables. El primer sitio que visitamos fue El monasterio de Uclés. El monasterio de Uclés fue visitado por Santiago y ahora tiene parte de colegio. Nos dejaron que las bicis se quedaran en la entrada a la vista de la recepcionista. La entrada no es cara, creo que eran en torno a los 3€. Para más información podéis visitar su página: http://www.monasteriodeucles.com/ Ruinas de Segóbriga: Me gustó mucho. Tardamos como 1 hora y media. Tiene muchos detalles para ver, algunos bien conservados. Aunque después de ver el anfiteatro del Jem (Túnez) y otras termas romanas como las de Bath (Inglaterra) o Coimbriga (Portugal) me supo a poco en grandiosidad. Para más información visitar : http://www.jccm.es/cultura/parques/segobriga/central_ie_2.htm En Segóbriga pueblo hay varios sitios para comer de menú y de bocadillo, no os quedéis con lo primero que veáis. El final de la excursión fue una ascensión corta pero fuerte hasta Montalbo. Como se nos hizo un poco tarde no pudimos ver las lagunas de allí que según parece generan un paisaje bonito. En esta etapa a Manu le falló el eje de los platos y a pesar de que llevábamos muchas herramientas, nos faltó justo esta. ¡Qué típico!. En casa viejas tuvimos suerte de que en la única casa que estaba habitada tuvieran la llave que necesitábamos para arreglar el eje. Para dormir os aconsejo el Hostal Castilla ( unos 35€ la hab). Nosotros cenamos allí de raciones y nos encantó.A pesar nuestro, teníamos reservado en le Hostal Casablanca, que está al lado y resultó ser bastante peor (30€/hab.)


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Pertenecemos a un grupo de gente un poco loca que en vez de dejar a los niños con los abuelos se los lleva consigo de viaje y por lo tanto no podemos contaros la
En el sitio “
Consideraciones generales:
8 de Agosto: 3ª etapa, 750 Kms. Eutín (Alemania) - Nykopyng (Suecia)

Recorrer la India descalzo es algo admirable. Esa quemazón que sientes en tu piel no es comparable con la que estás sintiendo en tu interior. La India llega, se va adentrando poco a poco en ti y te roba el corazón como si de una geisha se tratara. Pero no lo hace sola. Tiene a sus vasallos, sus gentes, quienes hacen que la India sea como un rayo de sol que te roza y acaricia las manos. La india no duele ni está marchita. Ella no llora ni siente amargura. Solo goza y disfruta y estalla en miles de pájaros volando. Las gentes de la India son imanes para tu corazón. No se despegan nunca si tú no quieres que eso suceda y puede que incluso deseándolo, las imágenes de los hindúes se te graben en la retina aplastándose las pupilas y sintiendo como te recorren los sentimientos que creías no poseer. La India no es grande ni pequeña, no es inmensa ni minúscula, la India es ese mundo que se cierra en la muerte de cada uno y que se abre cuando uno cree haber muerto.

En visperas de fin de año nos encontrabamos regresando a casa luego de haber festejado los quince años de mi sobrina en la localidad de Los
Esa primera noche, yo me vestí con un traje típico de fiesta y salimos a cenar a un restaurante típico, normalito, llamado el STOP. Por supuesto yo sólo hablaba con mi novio y nunca se dirigía a mí el camarero. Comimos bien y me alegró ver que una pareja de allí también había salido a cenar, es decir, las mujeres también podían ser vistas por la noche, aunque no era lo corriente (el restaurante albergaba casi todo hombres).
Un sueño. Egipto. Un viaje proyectado hace diecisiete años con una persona muy especial. Mi madre. Deseado y no realizado un año tras otro porque había otras prioridades. Hacían falta razones importantes para renunciar a una ruta tan llena de historia, de belleza de otros tiempos y porqué no de misterio. Muy importantes. Me he limitado a leer todos los autores de novelas sobre el tema que caían en mis manos: Pauline Gegde, Mika Waltari, Terenci Moix… Con el tiempo el deseo de realizar el sueño ha ido creciendo gracias o por culpa de Christian Jacq, egiptólogo y autor de numerosas novelas, que ha recibido el premio Maisons de la Presse dell’Académie française per L’Egypte des grands pharaons y que me ha consolado durante fachada crucesmeses, meses y meses con sus diversas series. Fué una exposición dedicada a la figura del Faraón en el Antiguo Egipto lo que me llevó a Venezia. Trescientas piezas provenientes de las principales colecciones del mundo, del British Museum al Museo de Berlín, desde el Louvre al Museo Egipcio de Turín, además de algunas piezas provenientes del Museo del Cairo. No podía perdérmelo.
Hoy Palazzo Grassi ofrece la exposición Roma y los Bárbaros. Recorre los siglos de la co-existencia conflictiva, de la integración cultural de las poblaciones bárbaras en las poblaciones ya existentes de proveniencia romana. La exposición se desarrolla en tres pisos, testimonia y evidencia la riqueza de la expresión artística de la antigüedad tardía y del alto Medievo occidental, en relación con la herencia romana clásica. Se pueden observar un gran numero de auténticos tesoros arqueológicos provenientes de los museos más prestigiosos de Europa, Africa y América (23 paises en total), entre los cuales se encuentran algunas piezas expuestas al público por primera vez. El catalogo de la exposición se puede hojear desde el 


